Los mocos en niños

Los denominados «mocos» son una sustancia viscosa producida por las células que cubren la superficie de las mucosas del cuerpo, especialmente la vía aérea. Se componen de agua, azúcares y proteínas, y suelen contener anticuerpos que protegen de infecciones. Cuando ejercen su misión además contienen células muertas, tanto propias del organismo como gérmenes de exterior. Y esos son los que hay que expulsar.

En los niños pequeños pueden ser un problema si no se eliminan con facilidad. Todos los niños tienen mocos y es normal que los tengan, pero suelen suponer un problema que agobia a los padres cuando impiden al niño comer o dormir bien, llegando a pasar noches enteras despiertos por ellos. Sin embargo, es importante recordar que de por sí no son malos, ya que son un mecanismo de defensa y que, como tal, nunca se deben tratar de hacer desaparecer, cosa por otro lado imposible, sino manejar adecuadamente ayudando al niño a que los elimine más fácilmente (cosa que sí es posible conseguir).

En este post se explica por qué se producen los mocos y los síntomas que pueden producir. También se dan consejos relacionados con su manejo (cómo ayudar al niño a eliminarlos) y así evitar infecciones y sacar el máximo provecho a su función.

Por qué se produce moco
El moco se produce con varios fines, como evitar la deshidratación a través de las mucosas, hacer de barrera frente a las infecciones o incluso lubricar. En vías aéreas, la secreción de moco puede aumentar como respuesta a diferentes mecanismos que estimulan su producción, como pueden ser las infecciones, el frío o las inflamaciones de zonas como la garganta o vías respiratorias más bajas. En muchos casos, el aumento de secreción de moco es un mero mecanismo de defensa.

Qué síntomas produce
Cuando los niños menores de dos años incrementan la producción de moco, este puede ser fácilmente visible en garganta, en boca y en fosas nasales. El organismo utiliza la tos y los estornudos como mecanismos para eliminar el exceso de moco. Por eso los lactantes con moco tosen y estornudan más. En la mayor parte de los casos los niños lo degluten, de forma que termina siendo eliminado por las heces, generando incluso pequeñas diarreas. A veces el niño vomita parte de este moco deglutido.

Qué complicaciones puede producir
Cuando un lactante no es capaz de eliminar el moco a la misma velocidad que éste se produce, el moco se puede acumular en vías aéreas, generando síntomas algo más complicados. Cuando el moco está en garganta o en boca el niño tose con frecuencia e incluso puede presentar algo de obstrucción al paso del aire. Si se acumula en vías respiratorias bajas (pulmones) puede que el lactante tenga dificultad para respirar, generando cuadros como las bronquiolitis.

En otros casos la acumulación de moco que ya no es capaz de ejercer bien su función de protección, puede favorecer la aparición de infecciones, tanto en vías altas (garganta) como en los pulmones. Es fundamental expulsar el moco «viejo» para que pueda ser reemplazado por moco «joven», que pueda seguir ejerciendo su labor de barrera y defensa frente a los gérmenes.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico es bastante sencillo, ya que en la mayoría de los casos es visible a la inspección de la nariz o de la garganta, o audible cuando el niño respira.

Cómo se trata
El tratamiento de los mocos es una de las piedras angulares en el manejo de los niños menores de dos años, ya que generalmente no saben expulsarlos bien. En la mayoría de los casos la tos es poco efectiva, ya que sus diafragmas y músculos intercostales no tienen tanta fuerza como un adulto o un niño mayor. Y cuando tosen y los movilizan, en la mayor parte de los casos los degluten, por lo que pueden terminar generando incluso diarreas y vómitos. Es muy importante enseñar a los lactantes a que tosan de forma eficaz, mediante fisioterapia respiratoria con suaves palmadas en la espalda, de abajo a arriba y con la mano hueca, para favorecer la movilización del moco y que éste sea expulsado más fácilmente con la tos. También es fundamental que el niño beba líquidos, ya que la hidratación ayuda a que el moco sea más fluido.

Existen numerosos jarabes mucolíticos en el mercado, que contribuyen a hacer el moco más fluido, y de hecho la mayoría se pueden comprar sin receta. Estos fármacos deben usarse siempre siguiendo las indicaciones del prospecto y hay que recordar que son una mera ayuda al mecanismo de la tos, ya que sin ella no resultan efectivos. Su misión es hacer los mocos más blandos para que el niño pueda expulsarlos con mayor facilidad, pero en ningún caso eliminan los mocos ni la tos, que son mecanismos de defensa del organismo del bebé. En cualquier caso, siempre se debe consultar al pediatra o al farmacéutico antes de utilizarlos.

También suele ser muy útil la humedad ambiental, que ayuda a ablandar los mocos, contribuyendo de nuevo a que la tos sea más efectiva, al ser los mocos más fáciles de expulsar. Se puede aumentar la humedad mediante lavados nasales con suero salino (suelen ser más útiles en niños más pequeños), uso de inhaladores nasales con agua salina o agua de mar, o un humidificador ambiental. Estos aparatos son muy útiles ya que se pueden dejar funcionando durante horas y contribuyen a que los niños tengan una tos más eficaz al tener los mocos más líquidos. A veces son útiles los aspiradores de mocos nasales para bebés.

También son útiles preparados comerciales como Sinomarin®, que es un preparado hipertónico a base de agua de mar enfocado a aliviar los síntomas de la congestión nasal facilitando la eliminación de moco. Existen presentaciones aptas para niños desde el nacimiento y otras específicas para niños mayores.

Qué pronóstico tiene
En general el manejo de los cuadros de abundante secreción de moco tiene muy buen pronóstico, sobre todo si se insiste en las medidas físicas y se es constante. Los lactantes suelen empeorar en invierno y mejorar mucho a medida que crecen, ya que su tos es más fuerte y efectiva y sus vías aéreas más anchas, con lo que expulsan la mucosidad con mucha más facilidad.
En algunos casos el acúmulo de mucosidad puede generar cuadros de dificultad respiratoria o incluso sobreinfecciones, por lo que se debe acudir al pediatra ante la sospecha de que se esté produciendo alguno de estos cuadros (y sobre todo a urgencias, en el caso de los primeros).

Cómo prevenirlo
La mejor forma de prevenir su aparición es «enseñando» al lactante o al niño a toser de forma eficaz. Es una tarea ardua y complicada, y que generalmente suele beneficiarse de medidas como fisioterapia respiratoria, humedad ambiental y lavados nasales. Pero con el tiempo los bebés van aprendiendo a toser de forma más eficaz, reduciendo así el riesgo de complicaciones por acumulación de moco en vía aérea.

En los niños menores de dos años es muy útil la realización de fisioterapia respiratoria suave y lavados con suero o preparados comerciales de agua de mar. A los niños mayores de tres años se les puede enseñar a toser y a escupir los mocos, jugando a «manchar pañuelos» e incluso ofreciendo pequeñas recompensas cuando lo consiguen. Los niños mayores de cuatro o cinco años sí deben toser con fuerza, eliminando moco del pecho e incluso sonarse en el pañuelo. En todos los casos son útiles la humedad ambiental (como el uso de humidificadores o los paseos a la orilla del mar), los lavados nasales con suero salino o preparados comerciales de agua de mar, y por supuesto beber abundantes líquidos. Todas estas medidas no eliminan los mocos, pero sí contribuyen sobremanera a su eliminación mucho más fácilmente.

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17 pensamientos en “Los mocos en niños

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  3. ANYOLI

    BUENOS DIAS LOS MOCOS DE MI HIJA SON CONTINUOS Y AGUADOS MUY POCO DEJA DE TENER MOCOS Y A LOS DOS DIAS VUELVEN ES UN MOCO TRANSPARENTE Y OTRAS VECES VERDES… PERO SIN TOS NI FIEBRE NI OTRA CARACTERISTICA MI BEBA TIENE 2 AÑOS Y CUMPLE 3 EN OCUTUBRE POR FAVOR SI ME AYUDAN SE LOS AGRADEZCO NO SE COMO DETENER EL FLIDO DE MOCOS..

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  4. maria Jose

    Hola mi niño tiene 7 mese y tiene muchos mocos en la garganta y se tira la noche y el dia dosiendo le pongi cebolla al lado de la cuna le hago lavados nasales y no mejora ke puedo hacer

    Responder
    1. Bruno Nievas Autor de la entrada

      Saludos, María José, no podemos responder a casos concretos, tal y como advertimos en las normas. Lo mejor, siempre, que lo lleves al pediatra para que te comente. Gracias por visitar el blog.

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    2. rosa

      Dale ibuprofeno, a mí niño le funciona muy bien porque de tanto toser se les inflama la garganta, la laringe y se ponen peor y al darle ibuprofeno la inflamación baja y los mocos fluyen, y si le das palmadas con la mano ahuecada en la espalda… Mejor, dormireis juntos muy bien!!!

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      1. Bruno Nievas Autor de la entrada

        Son medidas muy útiles, aunque siempre con sentido común: dosis adecuadas de ibuprofeno y tras consultar antes, y la fisioterapia, muy útil, pero siempre que se haga bien y si no existen contraindicaciones para ello, por eso siempre es importante que cada caso sea valorado de forma individual :) Gracias por participar, a las dos.

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  7. Diana Villarreal

    Hola mi nombre es diana tengo una niña de dos años y medio le da miedo toser aguanta las ganas y siento que acomula mucha flema se ahoga con la flema pero ya he ido a emergencias y al pediatra pero no me resuleven nada ya nose que hacer el humidificador se lo pongo pero le da exceso de tos nose si la solucion salina se puede comprar sin reseta yo le tengo el nebulizador pero se lo hago con abultero pero no veo resultados

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    1. Bruno Nievas Autor de la entrada

      Saludos, Diana, gracias por comentar pero, como avisamos en las normas, no podemos resolver casos concretos, estos han de ser siempre valoradas en consulta y con un profesional con el niño delante.

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  8. gemma

    Hola. Nuestro bebe tiene 6 meses y desde el primer mes de vida no ha dejado de tener mocos. Hemos ido a varios pediatras y no le dan importancia pero es un poco desagradable ver que el niño nunca deja de tener mocos. No tiene fiebre, ni apenas tose, pero no sabemos que hacer. Debemos ir a un osteópata? Debemos preocuparnos?

    Responder
    1. Bruno Nievas Autor de la entrada

      Saludos, Gemma, gracias por comentar pero, como avisamos en las normas, no podemos resolver casos concretos, estos han de ser siempre valorados en consulta y por un profesional médico.

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  9. camelia

    Hola tengo una niña de 2 anos ke lleva casi un mes con mocos y tos mas por la noche.en momento cuando va a dormir empesa a toser hasta ke vomita no se le le ago me da miedo cuando va a dormir .empese darle ambroxol pero nada.ke pude ser ,es le me da pena le no duerme bien y vomita la cena o el almuerzo si duerme la siesta.graciad

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    1. Bruno Nievas Autor de la entrada

      Gracias por participar, Camelia, pero en el post damos consejos generales. Para los casos concretos lo mejor es siempre la valoración en consulta con tu pediatra.

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