Testículo no descendido (criptorquidia)

La criptorquidia es la presencia de un testículo no descendido y que por lo tanto no se encuentra en la bolsa escrotal, que es es la piel que alberga los testículos en su interior y donde deben estar estos al nacimiento.

El testículo a veces se puede palpar aunque sea fuera de su sitio ya que puede estar localizado en algún sitio del trayecto inguinal, que va desde el abdomen (donde se forman los testículos durante la vida fetal) hasta la bolsa escrotal, que es donde se alojan definitivamente y donde deben encontrarse al nacimiento. No se conoce la causa exacta de por qué se produce esta falta de descenso de los testículos. Se atribuye a fallos hormonales o mecánicos, como una estrechez del conducto por donde deberían descender los testículos en su camino hacia la bolsa escrotal.


Qué síntomas produce
El más evidente es la ausencia del testículo en la bolsa escrotal, por lo que en caso de poder palparlo podrá hacerse a lo largo del trayecto inguinal pero no en el escroto. A veces la criptorquidia presenta otras anomalías o malformaciones asociadas, como hipospadias o mielomeningocele, aunque esto no ocurre siempre. En los casos en los que asocien malformaciones se pueden presentar síntomas relacionados con estas.

A veces lo que ocurre es que hay momentos en los que el testículo puede palparse en la bolsa y momentos en los que no. Esto es lo que se denomina testículo en ascensor ó retráctil, en el que el testículo sí está descendido pero puede ascender por facilidad cuando se contrae el cremáster, que es el músculo que lo envuelve y que en ciertas ocasiones puede tirar de él hacia arriba, y sin embargo en otras dejarlo descender sin problema. Por eso hay veces que el testículo es visible (por ejemplo, con el calor) y otras no (por ejemplo, cuando hace frío).

Qué complicaciones puede producir
Si el testículo no desciende puede dañarse con el paso del tiempo y terminar no pudiendo realizar su función, que es la de generar espermatozoides. Además en los niños con criptorquidia existe un mayor riesgo de padecer ciertos tumores testiculares a la larga, parece que relacionado con un posible menor grado de desarrollo del testículo. Este riesgo se sigue manteniendo aún tras el tratamiento con cirugía, por lo que el niño debe hacerse revisiones periódicas toda la vida y aprender a explorar él mismo los testículos a partir de la adolescencia.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico ya que la ausencia de descenso se objetiva mediante la exploración clínica. Esta y la historia clínica podrán permitir al pediatra sospechar la presencia de otras malformaciones asociadas. Con la exploración el pediatra tratará de localizar el testículo y ver si es posible descenderlo en caso de encontrarlo. Una vez descendido cabe la posibilidad de que el testículo se quede, lo que suele orientar hacia un testículo retráctil. Pero si asciende de nuevo lo más probable es que sea una criptorquidia verdadera. Esta exploración es complicada de realizar y no siempre es posible, requiriendo a veces repetirla.

En muchos casos (afectación de un solo testículo, testículo palpable u otros) puede no ser necesario realizar pruebas. En otras ocasiones sí que puede ser necesario realizar estudios. En los casos en los que la criptorquidia es bilateral o se asocia a otras malformaciones, como el hipospadias, el estudio es más profundo. Algunas de las pruebas que se pueden realizar son estudios de imagen como una ecografía o estímulos hormonales para ver si existe respuesta testicular. En caso de que no exista respuesta de los testículos a los estímulos hormonales puede que estos no se hayan formado.

Cómo se trata
La mayoría de los casos se resuelven espontáneamente alrededor de los 3 meses de vida, descendiendo el testículo de forma normal y permaneciendo en su sitio. En los casos en los que no desciende espontáneamente el tratamiento puede ser hormonal o quirúrgico. En el caso de la cirugía lo que se hace es descender el testículo y fijarlo a la bolsa escrotal (es la denominada orquidopexia). Con esta intervención lo que se intenta es prevenir el daño testicular y el potencial riesgo aumentado de torsión, mientras está en el canal inguinal. A veces se realiza tratamiento hormonal pero el testículo ya está afectado, por lo que en esos casos se ha de realizar cirugía con el fin de extirpar ese testículo, que tiene mayor riesgo de padecer complicaciones como tumores.

Qué pronóstico tiene
En general es bueno y la mayoría de los niños que son intervenidos precozmente no tienen ningún problema de fertilidad. Sin embargo en un bajo porcentaje sí puede haber problemas de infertilidad y el riesgo aumentado de padecer tumores con respecto al resto de los niños sigue existiendo. Por ese motivo son muy importantes la revisiones periódicas y que el niño esté entrenado en la autoexploración genital.

La criptorquidia es un cuadro relativamente frecuente en pediatría y sobre todo en niños pequeños. Muchos se resuelven alrededor de los tres meses de edad pero otros terminan necesitando tratamiento hormonal o quirúrgico. Es muy útil descartar la presencia de otras anomalías y realizar un posterior seguimiento.

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2 pensamientos en “Testículo no descendido (criptorquidia)

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