Archivo de la categoría: Lactantes

Mastoiditis en niños.

La mastoiditis es una infección de las llamadas celdillas mastoideas, unos huecos que se encuentran en el interior del hueso craneal y que se localizan detrás de la oreja. Es un cuadro bastante relacionado con las otitis medias ya que puede producirse como una complicación de estas. Esto es así porque esas celdillas que hay dentro de la región mastoidea están comunicadas con el oído medio y pueden verse afectadas por la infección del oído, es decir, la otitis.

Siempre que hay un cuadro de otitis media se afectan estas celdillas pero por lo general es de forma leve y que responde bien al tratamiento. Pero si progresa puede ser grave, por lo que ante su sospecha se debe consultar siempre sin demora. En este post se explican qué son las mastoiditis, cómo se tratan y, sobre todo, cómo se sospechan.

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Cabeza pequeña (microcefalia).

La microcefalia es una disminución del tamaño de la cabeza en relación a la edad del niño, que se constata mediante la medición del perímetro craneal. Para poder decir que una niño tiene microcefalia el tamaño de su cráneo ha de ser comparado al del resto de los niños de su edad, por lo que para ello se utilizan unas tablas estandarizadas que ajustan el tamaño por edad y sexo.

Hay múltiples causas que pueden producir una disminución del tamaño de la cabeza del niño respecto al resto de los niños de su edad, de hecho una microcefalia no tiene por qué ser  sinónimo de patología, ya que existen cuadros de microcefalias familiares que se se heredan sin patología añadida.

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Labio leporino y fisura palatina en niños.

El labio leporino y la fisura palatina son dos cuadros distintos pero que se suelen asociar dado que están relacionados. El labio leporino es una malformación del labio superior en la que este no está cerrado del todo. La fisura palatina es una separación entre las dos mitades superiores del paladar. Son raros, aunque es un poco más frecuente el labio leporino.

Suelen ser defectos genéticos que el niño presenta al nacimiento, por eso es frecuente que haya antecedentes en la familia. A veces se relacionan con otras malformaciones genéticas. Hay casos en los que parece que su aparición podría estar relacionada con un déficit de vitamina B6 o de ácido fólico. En algunos casos parece que se asocia al consumo de determinados fármacos durante el embarazo, como la fenitoína.

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Aumento de enzimas hepáticos o transaminasas (hipertransaminasemia) en niños.

Una hipertransaminasemia es un aumento de determinadas sustancias, denominadas transaminasas, que se encuentran almacenadas en el interior de las células del hígado.

Este aumento se produce por la destrucción de las células del hígado por diferentes causas y su hallazgo suele producirse porque se realiza una analítica por otro motivo y se encuentra este hallazgo de forma casual, o bien porque se pida a propósito en casos donde se puede sospechar su presencia, como sucede en algunas infecciones virales o incluso en cuadros de obesidad. En caso de confirmarse el aumento de transaminasas, es decir, la hipertransaminasemia, esta se estudia con el fin de determinar su origen y plantear los posibles tratamientos.

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Aumento del tamaño del hígado (hepatomegalia) en niños.

La hepatomegalia es el término que se utiliza en medicina para definir un aumento de tamaño del hígado. Cuando se detecta, suele ser un hallazgo de la exploración por parte del pediatra al palpar el abdomen del niño, un acto que suele hacerse de forma rutinaria en casi todas las consultas. El hígado sobresale por debajo de las costillas en los recién nacidos y en los lactantes, mientras que en los niños mayores queda por debajo de ellas. Hay numerosas causas que pueden producir aumento del tamaño del hígado.

A veces lo que ocurre es que parece aumentado a la palpación pero realmente no lo está, como por ejemplo puede ocurrir en niños que estén delgados. En los casos en los que sí existe un aumento real del tamaño del hígado puede deberse a causas relacionadas con infecciones, anemias, ingesta de determinados fármacos o, más raros en la infancia, problemas cardíacos, enfermedades del metabolismo, síndrome de Reye, sangrados o incluso tumores. Lo más frecuente, en los casos en los que existe una causa, es que se produzca por infecciones. En este post se explica en qué consiste este aumento de tamaño del hígado en niños y cómo se realizan los estudios en caso de encontrar este hallazgo.

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Hepatitis C en niños

La hepatitis C consiste una infección e inflamación del hígado producida por el denominado como «virus de la hepatitis C». El problema de este virus es que el riesgo de hacerse crónico es  elevado y que se presenta asociado a la hepatitis B. En función de si el virus produce la enfermedad junto con el de la hepatitis B (coinfección) o la produce después de la hepatitis B (sobreinfección) el pronóstico es diferente.

Tradicionalmente se ha asociado su transmisión a las transfusiones sanguíneas ya que se contagia por la sangre pero hay que recordar que también puede contagiarse por intercambio de jeringas en casos de consumo de drogas y por prácticas sexuales sin protección, algo que es posible en adolescentes, aunque fácil de prevenir siguiendo una serie de medidas básicas.

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Hepatitis B en niños

La Hepatitis B es una infección e inflamación del hígado producida por el virus de la hepatitis B. Este virus está presente por todo el planeta aunque en los países en los que se vacuna a la población es menos frecuente. En niños puede llegar a ser incluso asintomática.

El contagio suele ser por vía «parenteral», que ocurre cuando la sangre del niño entra en contacto con la sangre de otra persona (por ejemplo, transfusiones), o bien por vía sexual, debido a un contacto de esta índole, algo que no debería ocurrir en niños pequeños pero que sí puede suceder en adolescentes. En general, los contagios se producen porque entran en contacto líquidos corporales, por eso es poco frecuente en la edad infantil, en niños pequeños. Sin embargo, en los adolescentes el riesgo sube ya que al inicio de las prácticas sexuales se añade el posible uso de tatuajes o de drogas intravenosas, lo que incrementa el riesgo a cotas elevadas en caso de usar material no esterilizado. En los recién nacidos que son hijos de madres que poseen la enfermedad sí que existe un riesgo elevado. Este es el grupo de edad donde es más fácil adquirir una hepatitis en la infancia. El problema de las hepatitis en niños es que tienen riesgo de hacerse crónicas, mayor cuanto más pequeño es el niño.

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