Archivo de la categoría: Síntomas graves

Presencia de sangre en las heces (rectorragia) en niños.

Rectorragia es el término médico que define a la presencia de sangre en heces. Aunque es un cuadro que suele alarmar mucho, es fácil de ver en pediatría, ya que muchos procesos banales, como las fisuras anales o las gastroenteritis, pueden provocar su aparición. La rectorragia normalmente consiste en sangre de color rojo, es visible y suele proceder de partes bajas del intestino.

Muchas de las causas que pueden producir la presencia de sangre en el aparato digestivo son banales. Sin embargo, otras sí pueden ser reflejo de un cuadro más importante, por lo que ante su hallazgo se debe acudir siempre al pediatra o incluso a urgencias, si el sangrado es abundante o el niño tiene mal aspecto.

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Periodontitis (daño en las encías) en niños.

La periodontitis consiste en una destrucción de los tejidos que sujetan los dientes. Está relacionada de forma directa con la gingivitis y el riesgo, si progresa, es que se puedan producir infecciones severas en el hueso profundo o afectar a los dientes, que pueden perderse. Es una enfermedad que se puede prevenir con hábitos higiénicos adecuados.

Es una enfermedad rara en los niños pequeños pero más fácil de ver en la adolescencia. Hay una variante que se produce en niños más pequeños, denominada «agresiva», que aparece sobre los cuatro o los cinco años de edad. En estos casos el tratamiento se basa en la prevención y en un estrecho seguimiento por parte del pediatra y del odontólogo.

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Púrpura de Schönlein-Henoch en niños.

A pesar de ser un proceso poco frecuente, no es raro diagnosticar una púrpura de Schönlein-Henoch en edad infantil. Lo más complicado suele ser pensar en ella, y por eso es adecuado conocer cómo se puede presentar, ya que uno de sus signos, la petequias, nunca pueden pasar desapercibidos para unos padres.

La púrpura de Schönlein-Henoch es una enfermedad en la que se afectan los vasos sanguíneos pequeños, mediante un proceso de inflamación que es conocido como vasculitis. Debido a la afectación de estos pequeños vasos se suelen producir síntomas en la piel y a nivel de todo el organismo. Debido a la forma de las lesiones que produce en la piel se engloba dentro del grupo de las llamadas púrpuras. Puede aparecer de forma periódica.

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Mastoiditis en niños.

La mastoiditis es una infección de las llamadas celdillas mastoideas, unos huecos que se encuentran en el interior del hueso craneal y que se localizan detrás de la oreja. Es un cuadro bastante relacionado con las otitis medias ya que puede producirse como una complicación de estas. Esto es así porque esas celdillas que hay dentro de la región mastoidea están comunicadas con el oído medio y pueden verse afectadas por la infección del oído, es decir, la otitis.

Siempre que hay un cuadro de otitis media se afectan estas celdillas pero por lo general es de forma leve y que responde bien al tratamiento. Pero si progresa puede ser grave, por lo que ante su sospecha se debe consultar siempre sin demora. En este post se explican qué son las mastoiditis, cómo se tratan y, sobre todo, cómo se sospechan.

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Hepatitis C en niños

La hepatitis C consiste una infección e inflamación del hígado producida por el denominado como «virus de la hepatitis C». El problema de este virus es que el riesgo de hacerse crónico es  elevado y que se presenta asociado a la hepatitis B. En función de si el virus produce la enfermedad junto con el de la hepatitis B (coinfección) o la produce después de la hepatitis B (sobreinfección) el pronóstico es diferente.

Tradicionalmente se ha asociado su transmisión a las transfusiones sanguíneas ya que se contagia por la sangre pero hay que recordar que también puede contagiarse por intercambio de jeringas en casos de consumo de drogas y por prácticas sexuales sin protección, algo que es posible en adolescentes, aunque fácil de prevenir siguiendo una serie de medidas básicas.

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Hepatitis B en niños

La Hepatitis B es una infección e inflamación del hígado producida por el virus de la hepatitis B. Este virus está presente por todo el planeta aunque en los países en los que se vacuna a la población es menos frecuente. En niños puede llegar a ser incluso asintomática.

El contagio suele ser por vía «parenteral», que ocurre cuando la sangre del niño entra en contacto con la sangre de otra persona (por ejemplo, transfusiones), o bien por vía sexual, debido a un contacto de esta índole, algo que no debería ocurrir en niños pequeños pero que sí puede suceder en adolescentes. En general, los contagios se producen porque entran en contacto líquidos corporales, por eso es poco frecuente en la edad infantil, en niños pequeños. Sin embargo, en los adolescentes el riesgo sube ya que al inicio de las prácticas sexuales se añade el posible uso de tatuajes o de drogas intravenosas, lo que incrementa el riesgo a cotas elevadas en caso de usar material no esterilizado. En los recién nacidos que son hijos de madres que poseen la enfermedad sí que existe un riesgo elevado. Este es el grupo de edad donde es más fácil adquirir una hepatitis en la infancia. El problema de las hepatitis en niños es que tienen riesgo de hacerse crónicas, mayor cuanto más pequeño es el niño.

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Fiebre reumática en niños

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria seria en la que lo característico es que puede afectar a corazón, articulaciones, sistema nervioso y la piel, que afortunadamente es poco frecuente en edad infantil. Suele darse más en niños de cinco a dieciocho años y parece que es un poco más frecuente en climas fríos y húmedos.

Suele aparecer tras una infección de la garganta por un germen denominado Streptococo del grupo A, que típicamente se suele ver unas semanas antes de empezar el cuadro de fiebre reumática. El verdadero riesgo ocurre cuando se padecen brotes repetidos por este germen que no reciben tratamiento o el que reciben no es de forma adecuada. Los casos que son correctamente tratados con el antibiótico adecuado y que eliminan el streptococo de la garganta suelen prevenir la aparición de la fiebre reumática.

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