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Niños que se hacen caca sin querer (encopresis).

EncopresisLa encopresis consiste en la ausencia de control de esfínter rectal, es decir, en la emisión involuntaria de heces, de forma que un niño mayor de cuatro años realiza la defecación pero sin controlar su emisión. Suele estar producida por cuadros de estreñimiento, ya que cuando no hay espacio para retener más heces en el tramo final del intestino, el niño hace deposición por «rebosamiento». El problema reside en que si estos niños tienden a retener las heces, el organismo se hace menos sensible al estímulo de su llenado (que es lo que genera las ganas de defecar) y se perpetúa el círculo vicioso.

A veces lo que sucede es que el niño retiene las heces de forma voluntaria porque tiene una fisura que le genera dolor o porque no quiere hacer deposición fuera de casa, como sucede por ejemplo cuando comienzan a ir al colegio, porque les da vergüenza pedirlo. Otras causas como determinados procesos neurológicos (enfermedad de Hirschsprung) o endocrinos (hipotiroidismo, diabetes) son mucho menos frecuentes.

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Trastorno de estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático consiste en un cuadro en el que el niño padece una serie de síntomas relacionados con haber sufrido un episodio que le ha generado un cuadro de intenso estrés.

Es más frecuente de lo que se piensa en sus formas leves y también se ve con más facilidad en los niños más pequeños, ya que tienen menor capacidad psicológica para defenderse de estas situaciones. Es decir, están más desprotegidos ante situaciones potencialmente más estresantes.

Suele suceder porque el niño sufre un episodio que le genera un estrés intenso. El episodio no tiene por qué ser en sí grave, basta con que le genere estrés al niño, aunque en ocasiones sí pueden ser más serios, como una mordedura de perro o un accidente. En la mayoría de los casos, y sobre todo en las formas leves, son sucesos relativamente normales para su edad, como por ejemplo una disputa con un compañero en el colegio.

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Hipo

El hipo es un cuadro en el que se producen episodios de inspiración brusca junto con la emisión de un sonido agudo. Se produce por una contracción brusca de una mitad del diafragma.

Este es el músculo que está bajo los pulmones, separa el tórax del abdomen y sirve para respirar. Su contracción brusca produce una inspiración (toma de aire) y a la vez se cierran las cuerdas vocales, lo que genera el típico sonido agudo (ó hipido) que el niño presenta de forma involuntaria.

En la mayoría de los casos es benigno y se puede producir por cuadros como la distensión del estómago (por ejemplo al beber bebidas con gas), cambios bruscos de la temperatura, ó estrés.

Hay algunas causas que pueden producir cuadros de hipo severos, aunque esto es muy poco frecuente. Algunas de ellas son procesos psíquicos como la anorexia o el estrés intenso, enfermedades severas del cerebro o bien procesos que afecten a los nervios que llegan al diafragma, como infecciones o incluso tumores. Estas causas suelen ser muy raras en la infancia.

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Tartamudeo y Farfulleo

Captura de pantalla 2013-04-22 a la(s) 19.19.11El tartamudeo y el farfulleo son trastornos de la frecuencia, ritmo y fluidez del habla del niño (es lo que se denomina disrritmia). Ambos trastornos son frecuentes en la edad infantil y los dos pertenecen al grupo de las disrritmias.

El tartamudeo es un trastorno en el ritmo y la fluidez del habla de los niños que se observa con relativa frecuencia en determinadas etapas infantiles. Suele verse a partir de los tres años de edad y es relativamente frecuente, de hecho es la más frecuente de las disrritmias de la infancia. Es habitual que existan antecedentes de tartamudeo dentro de la familia del niño que lo presenta.

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Tics

Los tics consisten en movimientos rápidos, repentinos y estereotipados, de determinados grupos musculares, normalmente de forma involuntaria y que suelen verse sobre todo en cara y cuello, tronco y manos.

No suelen tener un ritmo claro y pueden producirse en cualquier grupo muscular. Son un motivo de preocupación y de consulta frecuente. Normalmente los tics se suelen controlar si el niño se esfuerza en hacerlo y además no se presentan cuando está dormido o relajad, y son más frecuentes cuando el niño está nervioso o cansado.

Estos aspectos son importantes ya que ayudan a distinguirlos de otros tipos de cuadros que pueden producir contracciones musculares, como por ejemplo ciertos tipos de epilepsia que se le pueden parecer. Otro dato que ayuda es que el niño es plenamente consciente de los tics mientras que en el caso de la epilepsia lo normal es que pierda el conocimiento (aunque sea unos segundos) y luego no recuerde las contracciones.

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