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Neumonía en niños

Las neumonías son infecciones pulmonares o de vías respiratorias bajas. Consisten en una inflamación que se produce en los pulmones, generalmente de origen infeccioso, y que da un cuadro característico con síntomas respiratorios que son los que suelen ayudar a hacer el diagnóstico.

La mayoría de los casos son de origen infeccioso y en concreto se generan por virus, aunque en los niños menores de seis meses y en muchos niños mayores la causa también puede ser una bacteria. Una de las bacterias más frecuentes es el neumococo, aunque en los recién nacidos y lactantes las que suelen producirlas son los estreptococos y los estafilococos, que pueden dar cuadros severos. El contagio se suele producir por vía aérea, por las secreciones que los niños enfermos expulsan con la tos.

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Gripe en niños

La gripe es una infección de vías respiratorias muy frecuente en pediatría y que suele ser menos diagnosticada de lo que debería ya que es fácil que de confundir con otras muchas infecciones similares. Puede producir gran número de síntomas y a veces incluso presentar complicaciones que pueden ser graves, sobre todo en determinados niños como los que tienen enfermedades de base.

El virus productor de la gripe es el influenza, del que hay tres tipos (A, B y C). El C es el que produce habitualmente los casos más leves. Normalmente se les asocian unos números y nombres a la letra en función del año y del lugar donde se determina la cepa de virus. Suele cursar en forma de epidemias por lo que es muy difícil evitar su contagio.

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Resfriado común (o catarro de vías altas)

Al resfriado común o catarro de vías altas también se le conoce por los nombres de rinofaringitis aguda o infección respiratoria aguda de vías superiores. Es una infección vírica aguda que afecta a a las vías respiratorias superiores y es el proceso más frecuente en la edad infantil. Es muy frecuente que los niños pasen numerosos cuadros de resfriados, sobre todo en la etapa preescolar.

Está causado por múltiples virus, de los que el más frecuente es el rinovirus. Suele verse sobre todo en otoño e invierno (ya que el virus sobrevive mejor en temperaturas frías) y es más frecuente en lactantes y preescolares que acuden a la guardería. El contagio se produce por secreciones respiratorias (tos, estornudos) y es una enfermedad muy contagiosa.

No es raro que un niño en edad preescolar padezca entre 6 y 12 resfriados al año, lo que puede hacer que gran parte del otoño y del invierno los niños estén con síntomas catarrales a estas edades. La incidencia de resfriados comienza a descender a partir de los 4-5 años.

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Alergia (o rinitis alérgica)

Uno de los síntomas más frecuentes de la alergia, tanto que ambos cuadros se suelen mezclar de forma indistinta, es la presencia de rinitis alérgica. Es un síntoma muy frecuente en la infancia.

La rinitis alérgica produce una inflamación de la mucosa nasal, es decir, del revestimiento interno de la nariz, y produce unos síntomas muy frecuentes y típicos en los niños que la padecen, como son la congestión nasal, aumento de la secreción de mucosidad por la nariz, picores, estornudos e inflamación de las conjuntivas de ambos ojos.

Estos síntomas y la enfermedad de por sí no tienen por qué ser graves pero en determinados momentos pueden incrementarse e impedir al niño desarrollar su vida normal.

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Laringitis (tos perruna o afónica)

La laringitis, laringotraqueítis o crup laríngeo son una serie de cuadros infecciosos que afectan a porciones altas de la vía respiratoria. Suelen estar causados por virus y producen unos síntomas muy característicos.

La mayoría de los casos suelen estar producidos por virus que afectan a laringe, tráquea y bronquios. Estos virus producen un cuadro en el que lo que predomina es la inflamación de estas estructuras, y eso es lo que genera los síntomas típicos, como la tos afónica (o perruna). El virus que con mayor frecuencia produce estas infecciones es el llamado parainfluenza. Suele provocar una inflamación de estos órganos que además segregan abundante moco, lo que puede contribuir a aumentar el cierre que se produce de la vía aérea. Suele ocurrir sobre todo en niños de menos de 3 años y especialmente en invierno.

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Tos ferina (y cuadro pertusoide)

La Tos Ferina es un cuadro infeccioso caracterizado por accesos de tos severos. El agente productor es una bacteria denominada Bordetella pertussis, que se contagia a través de las secreciones respiratorias de niños o adultos que padecen la enfermedad.

En muchos casos el origen de los casos son adolescentes y adultos ya que la inmunidad que genera la vacuna va decayendo con el tiempo y en los niños mayores puede aparecer como un cuadro catarral más. Es muy contagioso y es una enfermedad frecuente en los niños pequeños: la mayoría de casos se ve en los menores de cinco años, especialmente en los primeros meses de vida.

En muchos casos se producen cuadros «leves» o formas atípicas, que se denominan cuadro pertusoide. Esto se debe en gran parte al uso de la vacuna, que protege a los niños a los que se le ha puesto. Sin embargo, incluso estos cuadros más leves pueden suponer un problema en el caso de que se den en lactantes, sobre todo si son de corta edad (especialmente los menores de un año de vida).

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Los mocos en niños

Los denominados «mocos» son una sustancia viscosa producida por las células que cubren la superficie de las mucosas del cuerpo, especialmente la vía aérea. Se componen de agua, azúcares y proteínas, y suelen contener anticuerpos que protegen de infecciones. Cuando ejercen su misión además contienen células muertas, tanto propias del organismo como gérmenes de exterior. Y esos son los que hay que expulsar.

En los niños pequeños pueden ser un problema si no se eliminan con facilidad. Todos los niños tienen mocos y es normal que los tengan, pero suelen suponer un problema que agobia a los padres cuando impiden al niño comer o dormir bien, llegando a pasar noches enteras despiertos por ellos. Sin embargo, es importante recordar que de por sí no son malos, ya que son un mecanismo de defensa y que, como tal, nunca se deben tratar de hacer desaparecer, cosa por otro lado imposible, sino manejar adecuadamente ayudando al niño a que los elimine más fácilmente (cosa que sí es posible conseguir).

En este post se explica por qué se producen los mocos y los síntomas que pueden producir. También se dan consejos relacionados con su manejo (cómo ayudar al niño a eliminarlos) y así evitar infecciones y sacar el máximo provecho a su función.

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