Infección del conducto lagrimal (dacriocistitis) en niños.

La dacriocistitis, también llamada infección del conducto lagrimal, consiste en una infección del sistema de drenaje lagrimal, que es el que permite el paso de las lágrimas desde la superficie del ojo hacia el interior de las fosas nasales. Este conducto también es el denominado lacrimonasal.

La dacriocistitis puede producirse como complicación de una conjuntivitis o, más frecuentemente, como consecuencia de un episodio de obstrucción del conducto nasolacrimal.

Qué síntomas produce la dacriocistitis en niños.
En los casos de infección aguda suele manifestarse como una inflamación (o celulitis) que se nota en la parte inferior del lado interno del ojo, es decir, pegado a la nariz. Si se palpa puede dar la impresión de que hay un pequeño bulto que incluso puede aparecer de color rojo, y en ocasiones puede verse pus. En los casos de infección crónica puede parecerse a un cuadro de obstrucción del conducto lagrimal, ya que produce lagrimeo continuo, que puede ser en menor cantidad pero sí es más característico el que tenga aspecto purulento.

Sigue leyendo

Atragantamiento o asfixia por objetos o cuerpos extraños en la laringe de los niños.

Un cuerpo extraño es cualquier objeto que pueda ser introducido en el cuerpo. Cualquier objeto que un niño se meta en la boca puede terminar impactado en la laringe, algo que puede generar un cuadro grave en el caso de que el objeto la obstruya, ya que esta es el único orificio de entrada de aire a los pulmones.

Su causa reside en que es frecuente que los niños pequeños se lleven continuamente objetos a la boca, pero cuando estos no son adecuados para su edad, pueden ser ingeridos con la mala suerte de que no pasen a esófago, donde también pueden generar problemas, sino a la vía aérea. Y esto último es bastante más peligroso.

Sigue leyendo

Objetos o cuerpos extraños en la garganta de los niños.

Un cuerpo extraño es cualquier objeto que pueda ser introducido en el cuerpo. En este caso lo que suele ocurrir es que se queda impactado en la faringe —o parte posterior de la garganta—. Lo normal es que se produzca por espinas de pescado, aunque hay muchos otros objetos que pueden clavarse, sobre todo si son afilados o puntiagudos. Es un cuadro frecuente que se ve a cualquier edad, muchas veces en relación con la ingesta de pescado, y por eso se debe sospechar si el niño lo ha comido.

Qué síntomas produce un cuerpo extraño en la garganta.
Normalmente, si son espinas, suelen producir dolor intenso en el momento del pinchazo que luego se transforma en molestia y en una sensación extraña al deglutir saliva. Lo normal es que el niño sea llevado a urgencias en el momento en que se produce el cuadro.

Sigue leyendo

Aspecto normal del recién nacido.

Muchos padres tienen dudas acerca de qué es normal —y qué no— en su bebé recién nacido. Y aunque siempre son explorados en el hospital antes de ser dados de alta, es bueno que se conozcan una serie de aspectos que se consideran normales en las primeras horas o días de vida, y que a veces pueden generar dudas.

La piel.
La piel de un recién nacido es de color rosado, caliente al tacto y suave, aunque puede mostrar aspecto un poco seco o descamado los primeros días. No es extraño ver una especie de dibujo en forma de red (llamado «cutis reticular») en relación a los cambios de temperatura: esto es transitorio y es normal, siempre que el niño no tenga fiebre ni mal color. También, durante los primeros días de vida se pueden ver aparecer erupciones cutáneas leves, como el llamado «eritema tóxico» (pequeñas manchas rojas con un punto blanco en medio) que son normales y desaparecen espontáneamente. En ocasiones se aprecia algún hemangioma o formación abultada de color rojo que sobresale de la piel y que desaparece en los primeros años de vida. Si son grandes, deben ser revisados por un cirujano infantil o un dermatólogo.

Sigue leyendo

Albinismo en niños. Niños albinos.

El albinismo es un cuadro en el que la piel, los ojos y el pelo del niño no tienen el color habitual normal, siendo mucho más claros, casi blancos en su totalidad. Está generado por un déficit en la producción de melanina, que es la sustancia que permite la coloración natural de la piel, los ojos y el pelo. Es una enfermedad genética, que se suele transmitir de forma hereditaria. Suele ocurrir por la presencia de dos progenitores, que portan cada uno un gen.

Sigue leyendo

Inflamación de la adenoides (o adenoiditis).

La adenoiditis consiste en una inflamación de la amígdala faríngea —o adenoides—, normalmente de origen infeccioso. Afecta sobre todo a niños de entre cinco años y la adolescencia y es más frecuente en invierno. Su origen habitualmente es infeccioso, y una de las bacterias más frecuentes e importantes que suelen producirla es el estreptococo del grupo A (EGA).

Se contagia por las secreciones respiratorias y es bastante contagiosa, sobre todo en época escolar. El problema de las infecciones es que pueden producir aumento de tamaño (o hipertrofia) de la adenoides, y si las infecciones son repetidas esta hipertrofia se puede hacer crónica, lo cual genera un círculo vicioso ya que la hipertrofia hace que circule menos el aire, acumulándose las secreciones y aumentando el riesgo de nuevas infecciones. A veces, puede estar incluso indicada su extirpación, aunque en casos muy concretos.

Sigue leyendo

Infecciones vaginales (o vulvovaginitis) en niñas.

Las vulvovaginitis (o infecciones vaginales) consisten en infecciones del área vulvar o vaginal. Es un cuadro que no es raro ver en pediatría ya que la falta de estrógenos en la edad infantil hace que la vagina sea fácilmente colonizable por gérmenes. Por este y otros motivos, son más frecuentes entre los seis y los nueve años, aunque pueden verse a otras edades.

¿Por qué se producen las vulvovaginitis en edad infantil?
En muchos casos, y relacionado también con la edad, existe un cierto componente de malos hábitos de higiene, como limpiarse el área genital de atrás hacia delante, de forma que se arrastran gérmenes del área anal hacia el área vaginal. Otro factor podría ser el uso de ropa ajustada que favorece la sudoración e impide la transpiración, de forma que los gérmenes pueden crecer mejor. O el roce con superficies duras, como el suelo, cuando juegan en él. Además, en la edad infantil la entrada a la vagina no está tan cubierta por la vulva y los labios mayores como sí lo está en la mujer adulta, por lo que está más expuesta. Y la mucosa que la recubre y protege por dentro es de menor tamaño, pues la niña aún no tiene niveles suficientes de estrógenos, que aparecerán a lo largo de la adolescencia, y que hacen que la mucosa sea más madura y más gruesa.

Sigue leyendo