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Infección por salmonella o salmonelosis en niños (fiebre tifoidea o entérica).

La fiebre tifoidea o entérica, también conocida como salmonellosis, salmonelosis o infección por salmonela en niños, es una enfermedad producida por una bacteria, la salmonella. Es una enfermedad frecuente en los países en vías de desarrollo y no tan complicada de adquirir en los países desarrollados.

Existen distintos grados de afectación según el tipo de salmonella que la produzca y otros factores, entre ellos la época del año y el estado general del niño antes de la infección. Uno de los mayores problemas de esta infección es la aparición de resistencias a los antibióticos por parte de estos gérmenes.

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Exantema súbito en niños.

打印El denominado exantema súbito consiste en una infección viral que cursa con una erupción más o menos característica en la piel, aunque en realidad lo característico es la cronología de su aparición, más que su aspecto en sí.

Lo normal es ver este cuadro en niños de entre seis meses y tres años de edad, aunque puede presentarse en otros rangos de edad. Lo más característico de esta infección, lo que realmente la define y lo que permite sospecharla y diagnosticarla, es la forma de evolucionar la fiebre y el cuadro de erupción cutánea.

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Enfermedad de Kawasaki en niños.

打印La enfermedad de Kawasaki es una enfermedad que afecta a todo el organismo del niño y en la que los síntomas se derivan de procesos inflamatorios, que afectan sobre todo a los vasos sanguíneos y que se producen en diferentes sitios del cuerpo.
La mayoría de los casos se ve en niños menores de 4 años, siendo la incidencia máxima  entre los 12 y los 24 meses de vida.

No se conoce claramente el origen de esta enfermedad, que podría basarse en una alteración del funcionamiento del propio sistema inmune del niño. Parece que el hecho de padecer un cuadro infeccioso, aunque fuera banal, podría predisponer a la producción de anticuerpos por parte del propio niño, que atacarían tejidos de su propio organismo, generando los síntomas y las complicaciones típicos de esta enfermedad, que puede llegar a ser severa.

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Encefalitis en niños.

La encefalitis es un cuadro, poco frecuente en edad infantil, que consiste en una inflamación del encéfalo, zona que incluye el cerebro, cerebelo y el bulbo raquídeo. En función de la zona afectada, el germen causal, la edad del niño y otros factores puede ser un cuadro potencialmente severo. Es un cuadro diferente de las meningitis, aunque pueden aparecer asociados en un proceso que se denomina meningoencefalitis.

Las encefalitis en edad infantil pueden estar producidas por varias causas. Muchas de ellas se deben a procesos inflamatorios reactivos que se producen como reacción a una infección, por alteraciones del sistema defensivo del niño tras una infección por agentes como por ejemplo el virus del sarampión, rubeola o varicela. Muy raramente, algunas vacunas también pueden producir este efecto no deseado, aunque esto es cada vez más raro. Dentro de las producidas por gérmenes, los virus con los causantes más habituales, aunque hay bacterias que también pueden producirlas. Como cualquier otra infección pueden contagiarse, aunque en general el riesgo no es alto. También depende del virus o agente que esté causando el cuadro y del estado inmunitario del niño susceptible de contagiarse.

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Brucelosis en niños.

La brucelosis es una enfermedad infecciosa, poco común pero que puede verse durante la infancia cuando se transmite de animales infectados a niños que están en contacto con ellos.

El germen que más frecuentemente puede producirla es la brucella mellitensis, que suele infectar a ganado caprino y ovino. El contagio suele ser a través de animales infectados y en los niños la vía más frecuente de contagio de esta enfermedad es por el consumo de alimentos como leche o queso no pasteurizados y obtenidos de estos animales. El germen puede resistir mucho tiempo en el suelo, el agua o incluso en la leche no pasteurizada procedente de estos animales.

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Inflamación de la adenoides (o adenoiditis).

La adenoiditis consiste en una inflamación de la amígdala faríngea —o adenoides—, normalmente de origen infeccioso. Afecta sobre todo a niños de entre cinco años y la adolescencia y es más frecuente en invierno. Su origen habitualmente es infeccioso, y una de las bacterias más frecuentes e importantes que suelen producirla es el estreptococo del grupo A (EGA).

Se contagia por las secreciones respiratorias y es bastante contagiosa, sobre todo en época escolar. El problema de las infecciones es que pueden producir aumento de tamaño (o hipertrofia) de la adenoides, y si las infecciones son repetidas esta hipertrofia se puede hacer crónica, lo cual genera un círculo vicioso ya que la hipertrofia hace que circule menos el aire, acumulándose las secreciones y aumentando el riesgo de nuevas infecciones. A veces, puede estar incluso indicada su extirpación, aunque en casos muy concretos.

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Infecciones vaginales (o vulvovaginitis) en niñas.

Las vulvovaginitis (o infecciones vaginales) consisten en infecciones del área vulvar o vaginal. Es un cuadro que no es raro ver en pediatría ya que la falta de estrógenos en la edad infantil hace que la vagina sea fácilmente colonizable por gérmenes. Por este y otros motivos, son más frecuentes entre los seis y los nueve años, aunque pueden verse a otras edades.

¿Por qué se producen las vulvovaginitis en edad infantil?
En muchos casos, y relacionado también con la edad, existe un cierto componente de malos hábitos de higiene, como limpiarse el área genital de atrás hacia delante, de forma que se arrastran gérmenes del área anal hacia el área vaginal. Otro factor podría ser el uso de ropa ajustada que favorece la sudoración e impide la transpiración, de forma que los gérmenes pueden crecer mejor. O el roce con superficies duras, como el suelo, cuando juegan en él. Además, en la edad infantil la entrada a la vagina no está tan cubierta por la vulva y los labios mayores como sí lo está en la mujer adulta, por lo que está más expuesta. Y la mucosa que la recubre y protege por dentro es de menor tamaño, pues la niña aún no tiene niveles suficientes de estrógenos, que aparecerán a lo largo de la adolescencia, y que hacen que la mucosa sea más madura y más gruesa.

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