En este vídeo se comparten consejos esenciales sobre la lactancia materna, el mejor alimento para el bebé. Se comentan sus beneficios y cómo afrontar desafíos comunes, para que se pueda apoyar mejor esta alimentación ideal para los lactantes.
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¿Por qué es buena la lactancia materna?
La lactancia materna proporciona el mejor alimento para los bebés. Esto se debe a que contiene nutrientes específicos que promueven un crecimiento saludable. También contiene anticuerpos, sustancias fabricadas por el sistema inmunológico de la madre que protegen contra enfermedades, algo esencial a estas edades. Fortalece el vínculo emocional entre la madre y el recién nacido, y contribuye a una mejor recuperación de la madre en el postparto, ya que favorece que el útero se contraiga y pierda menos sangre. Por último, la lactancia materna ayuda a la mujer a recuperar su peso de antes del embarazo.
¿Cómo se puede iniciar la lactancia?
Es importante comenzar la lactancia lo antes posible, incluso instantes después del nacimiento, ya que esto facilita no solo la lactancia sino el establecimiento del vínculo materno. La succión frecuente del bebé estimula la producción de leche materna y ayuda a establecer una buena lactancia desde los primeros minutos de vida. Buscar posiciones cómodas y adecuadas para amamantar también son clave para el éxito. De hecho, hay diferentes posiciones para amamantar y cada madre debe buscar la que le resulte más cómoda, teniendo en cuenta que estas pueden ir cambiando según crezca el bebé. En esto, es esencial la ayuda de la matrona y el personal sanitario.
¿Cómo saber que un bebé niño lacta correctamente?
Existen una serie de signos que ayudan a comprobar que el bebé está recibiendo suficiente leche. Por ejemplo, que el bebé orine bien. Esto se ve porque moja los pañales de forma regular, unas seis veces al día. Además, el lactante irá ganando peso de forma progresiva, algo que se constatará en las revisiones de niño sano o utilizando una báscula adecuada para bebés. Además, tras las tomas el bebé tendrá aspecto de satisfecho, quedando relajado e incluso dormido después de realizarlas. Por último, el pediatra comprobará que el crecimiento y desarrollo del bebé son adecuados, lo cual garantiza que está recibiendo una nutrición adecuada.
¿Cómo afrontar los problemas más comunes de la lactancia materna?
Algunas madres pueden enfrentar desafíos como dolor durante la lactancia, grietas en los pezones o problemas de succión del bebé. La mayoría de estos problemas suelen solucionarse de forma bastante sencilla. Algunas de las más habituales son corregir la postura del bebé o de la madre durante la toma, o cambiar algunos hábitos de limpieza de las mamas. Por ejemplo, no es necesario lavar el pecho cada vez que el bebé va a tomar, ya que eso puede favorecer la aparición de grietas. Si estas aparecen, se puede aplicar aceite de oliva, la misma leche del pecho o diferentes cremas, aunque algunas de estas cremas se deben retirar antes de la próxima toma del bebé. Tanto los grupos de apoyo a la lactancia como los profesionales sanitarios hacen una gran labor ayudando a estas madres con problemas en su lactancia.
¿Cuánto tiempo es recomendable mantener la lactancia materna?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia exclusiva durante al menos los primeros 6 primeros meses de vida del bebé. A partir de ese momento, es adecuada la introducción gradual de alimentos complementarios, con la orientación y ayuda de la matrona, el pediatra y la enfermera pediátrica, mientras se continúa amamantando hasta al menos los 2 años. A partir de ahí, la lactancia materna puede continuarse tanto tiempo como la madre y el bebé lo deseen.
En resumen…
La lactancia materna es, sin duda, el mejor alimento que puede recibir un recién nacido. No solo le alimenta de forma ideal, garantizando un adecuado desarrollo neurológico, sino que además le protege de enfermedades. Algunos de sus problemas más comunes, como el dolor o las grietas, se solucionan con pequeñas modificaciones de la posición del bebé y cuidados del pecho. Por eso, es muy importante el control por la matrona o pediatra.
