Archivo de la categoría: Alimentación

Déficit de fósforo en niños.

El déficit de fósforo es un problema poco frecuente, pero que surge en los niños cuando la dieta que reciben es deficitaria en fósforo (y por lo general, en otros muchos nutrientes). Es un cuadro difícil de ver ya que este mineral está presente en muchos alimentos y sería necesario que un niño tomara una dieta bastante alterada para que se produjera. Sin embargo, se ha descrito en casos de anorexia nerviosa en los que la desnutrición puede ser importante.

También hay casos en los que se asocia a raquitismo, pero en esos casos el problema suele residir en un déficit de vitamina D o de calcio, más que de fósforo. A pesar de ello, en niños que puedan presentar alguno de estos dos cuadros o que hagan una dieta anormal (ambientes de riesgo, niños de acogida con antecedentes poco conocidos, etc), puede ser importante sospecharlo, junto con otros posibles déficit o patologías.

Sigue leyendo

Atragantamiento o asfixia por objetos o cuerpos extraños en la laringe de los niños.

Un cuerpo extraño es cualquier objeto que pueda ser introducido en el cuerpo. Cualquier objeto que un niño se meta en la boca puede terminar impactado en la laringe, algo que puede generar un cuadro grave en el caso de que el objeto la obstruya, ya que esta es el único orificio de entrada de aire a los pulmones.

Su causa reside en que es frecuente que los niños pequeños se lleven continuamente objetos a la boca, pero cuando estos no son adecuados para su edad, pueden ser ingeridos con la mala suerte de que no pasen a esófago, donde también pueden generar problemas, sino a la vía aérea. Y esto último es bastante más peligroso.

Sigue leyendo

Objetos o cuerpos extraños en la garganta de los niños.

Un cuerpo extraño es cualquier objeto que pueda ser introducido en el cuerpo. En este caso lo que suele ocurrir es que se queda impactado en la faringe —o parte posterior de la garganta—. Lo normal es que se produzca por espinas de pescado, aunque hay muchos otros objetos que pueden clavarse, sobre todo si son afilados o puntiagudos. Es un cuadro frecuente que se ve a cualquier edad, muchas veces en relación con la ingesta de pescado, y por eso se debe sospechar si el niño lo ha comido.

Qué síntomas produce un cuerpo extraño en la garganta.
Normalmente, si son espinas, suelen producir dolor intenso en el momento del pinchazo que luego se transforma en molestia y en una sensación extraña al deglutir saliva. Lo normal es que el niño sea llevado a urgencias en el momento en que se produce el cuadro.

Sigue leyendo

Los niños no son de Marte (aunque algunos lo parezcan), YA disponible.

cubiertafrontalgrande_ninosmarte 2Por fin, y después de muchos meses de trabajo, Los niños no son de Marte (aunque algunos lo parezcan) YA está disponible, tanto en formato papel en librerías (a 14,95€) como en digital en tiendas online como Amazon o iTunes (4,75€ y 4,99€ respectivamente), donde además podrás leer el comienzo totalmente gratis.

En esta guía hablo de pediatría, sí, pero en tono de humor y como ningún otro pediatra te la había contado antes. Es una forma diferente de explicar las cosas con la que, si no aprendes, al menos espero… que te lo tomes con humor. Porque lo de los hijos, sinceramente, es casi de otro mundo.

Si deseas más información, puedes acceder a esta página de mi web o directamente a la editorial, donde además puedes solicitar ejemplares en caso de estar interesado en venderla en tu librería o centro sanitario.

¿Por qué algunos niños tienen una talla baja?

打印La talla del niño, especialmente una posible talla baja, es un motivo frecuente de preocupación por parte de los padres ya que es inevitable compararla a la de otros niños. Sin embargo, la talla no se valora de forma absoluta, sino en relación a la edad del niño y en función de unos valores que se consideran como normales.

Decimos que existe una talla baja cuando está por debajo de las curvas de normalidad para su edad, y para valorar la talla es necesario valorar la velocidad de crecimiento, que también se ajusta por edad y por tablas de referencia. Calcular la velocidad de crecimiento necesita mediciones seriadas y separadas como mínimo por varios meses.

Sigue leyendo

Los niños no son de Marte (aunque algunos lo parezcan).

cubiertafrontalgrande_ninosmarte 2¿Abrigáis a vuestro bebé como si se aproximara una glaciación? ¿Miráis el termómetro como si fuera el muñeco diabólico? ¿Tenéis pesadillas con los gases? ¡Tranquilos! Aunque no lo creáis, la solución no es tan complicada. En este libro, que será publicado por Amat editorial en febrero de 2016, tenéis consejos y respuestas para esos clásicos quebraderos de cabeza con los que todos los padres se encuentran habitualmente.

Los niños no son de Marte (aunque algunos lo parezcan) es una guía para padres que andan algo perdidos, os descubrirá todo lo que podéis mejorar y lo que debéis saber sobre vuestros hijos, desde cómo son y cómo cogerlos hasta enseñarles a acudir a la consulta sin que lloren (¡sí, es posible!). Quedarán resueltos casi todos sus problemas, desde que nacen hasta llegar a la adolescencia, incluidos mocos, fiebres, toses, cuando no comen o no duermen y hasta cómo educarles. ¡No hay que ser superhéores para conseguirlo, basta con ser súperpadres! Después, difícilmente resistiréis la tentación de comentar a vuestros amigos qué aspectos pueden mejorar de sus propios hijos, aunque si sois piadosos, les aconsejaréis este libro.

¿Cuándo estará disponible?
En febrero de 2016, en librerías de toda la vida y, por supuesto, en tiendas online. Edita Amat editorial.

Sigue leyendo

Síndrome de Sandifer en niños.

El llamado Síndrome de Sandifer consiste en un cuadro relacionado con la enfermedad por reflujo gastroesofágico, en el que el niño mueve la cabeza de forma espasmódica en relación con los episodios de regurgitación. Se suele ver más en niños pequeños, sobre todo desde las pocas semanas de vida hasta los tres años de edad.

Se produce en relación con el reflujo, de forma que cuando se producen los episodios de reflujo del alimento desde el estómago hacia el esófago, se pueden producir movimientos de la cabeza del niño, de forma espasmódica, hacia un lado. Parece que con estos movimientos el niño mejora los síntomas, entre ellos el posible dolor, que puedan originar los episodios de reflujo.

Sigue leyendo