Otitis: otitis externa

Las otitis son uno de los cuadros más frecuentes en pediatría y pueden verse a casi cualquier edad, aunque son más frecuentes en niños en edad preescolar y escolar. Contrariamente a lo que se piensa, no todas duelen ni presentan los mismos síntomas ni riesgos de complicaciones. En este post se tratan las denominadas otitis externas.

La otitis externa es una inflamación de la parte más externa del oído del niño. Es un cuadro muy frecuente en la edad infantil.

Hay muchas causas que pueden producirla. Entre las infecciosas se encuentran las otitis bacterianas y las micóticas (por hongos). También hay cuadros producidos por reacciones locales, como las eccematosas.


Qué síntomas produce
Las producidas por bacterias suelen doler bastante y además se pueden acompañar por la presencia de un exudado que puede ser incluso purulento.
Las producidas por hongos suelen picar mucho y también pueden presentar un exudado, que en este caso puede ser más blanquecino.
Las otitis eccematosas y las irritativas se caracterizan por el picor y a veces ocasional dolor. Pueden tener descamación de la piel de la zona pero es muy raro que presenten exudado.

Qué complicaciones pueden presentar
La más importante puede darse en las otitis bacterianas, en las que a pesar de un correcto tratamiento la infección puede extenderse y dar lugar a una celulitis (inflamación del tejido blando) delante de la oreja. En estos casos se aprecia una inflamación y dolor en dicha zona, y se debe consultar siempre ya que debe tratarse de forma específica mediante antibióticos, generalmente por vía oral.

Cómo se diagnostican
El diagnóstico se basa en la historia y sobre todo en los datos de la exploración. En la historia clínica el pediatra preguntará sobre el dolor, secreción, características del cuadro, cronología y otros datos que puedan ser relevantes. En la exploración los hallazgos suelen orientar al origen:
En las bacterianas el dolor aumenta con determinadas maniobras sobre la oreja (como al levantarla hacia atrás o al presionar ligeramente con el dedo sobre el trago, justo delante de la oreja). Además al visualizar el conducto auditivo (con la ayuda de un otoscopio) éste está muy inflamado, aunque el pediatra constata que el tímpano está normal (lo que las distingue de las otitis medias).
En las micóticas (por hongos) no se aprecia tanta inflamación del conducto auditivo al mirarlo, pero sí pueden verse acúmulos de color blanco ó gris, típicos de estas infecciones.
En las eccematosas se puede ver una inflamación leve o moderada, descamación y a veces incluso pequeñas pápulas o vesículas.

Cómo se tratan
Las bacterianas se tratan con antiinflamatorios y antibióticos, que generalmente son de uso tópico, en gotas. Las producidas por hongos se tratan de igual forma salvo que en vez de antibióticos se usan antifúngicos. En el caso de las eccematosas e irritativas el tratamiento suele ser evitando la causa del cuadro.

Las otitis externas son muy frecuentes y en general tienen muy buen pronóstico. Cuando duelen bastante el origen suele ser bacteriano, mientras que las que pican suelen ser por hongos o bien de origen irritativo.

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