Lactancia artificial

La lactancia artificial debería ser dada solo en los casos en los que la materna sea imposible, ya que lo ideal es alimentar al niño con leche materna, fundamental para su desarrollo e insustituible los primeros meses. En los casos en los que no es posible dar leche materna entonces se debe dar lactancia artificial. Las mejores profesionales para resolver la mayoría de las dudas sobre lactancia suelen ser las matronas, que además suelen estar muy accesibles, especialmente en los centros de salud donde disponen de ellas. Con las matronas es fácil no solo resolver dudas sino también asistir a grupos o charlas de ayuda que se organizan en los mismos centros de salud.

En este post se explica cuándo comenzar, consejos para realizar una técnica adecuada, sobre los horarios y la preparación de las tomas y cómo manejar las  cantidades, especialmente primeros días y las semanas de después. También se comenta la higiene de la preparación. Por último se comentan los problemas que pueden surgir, como las intolerancias y las alergias, entre otros.


Cuándo empezar
La lactancia artificial se debe iniciar en el momento en el que es imposible dar el pecho al niño o cuando se evidencia que con la alimentación materna exclusiva el niño no gana o incluso pierde peso. Lo ideal sería comunicarlo al pediatra (o incluso mejor a la matrona) ya que muchos de estos casos pueden ser reversibles.

Qué fórmula utilizar
Existen multitud de leches artificiales preparadas y adecuadas para dar al niño. Todas en general son buenas pero es conveniente asegurarse que se va a dar una leche adecuada a la edad y las necesidades del niño, y adaptada a posibles procesos que pueda tener el niño, como los cuadros de intolerancia o alergias a las proteínas de la leche de vaca, en los que no se puede dar cualquier leche. Por eso es conveniente consultar siempre con la matrona (o el pediatra) antes de dar una leche artificial al niño.

Entre las fórmulas artificiales que se pueden dar al niño se encuentran Nutribén Natal®, de 0 a 6 meses o Nutribén Continuación® para niños de 6 a 12 meses. A partir del año se pueden dar fórmulas como Nutribén Crecimiento®.

También está la gama de Novalac®, que dispone de fórmulas de inicio para los primeros seis meses, de continuación para los niños de seis a doce y de crecimiento a partir del año de vida.

Qué cantidad dar
La cantidad a dar es muy variable ya que las necesidades del niño no son siempre iguales en todos los niños y de hecho varían a lo largo del día en un mismo niño. Normalmente las cantidades que suelen venir indicadas en los propios botes de leche suelen ser elevadas, pero esto es difícil de aplicar a cada caso. La cantidad adecuada es aquella que sacia al niño durante un periodo de 2 a 4 horas, sin producirle vómitos ni bocanadas excesivas, y que permite que gane peso a un ritmo normal para su edad.

Cómo se prepara la toma
Normalmente todas las leches vienen preparadas para preparar la toma utilizando un cacito raso de leche en polvo (sin compactar) por cada 30cc de agua. Se introduce primero el agua en el biberón y luego el contenido de los cacitos, ya que si se hace al revés la cantidad de agua resultará incorrecta. Todo esto es muy importante, ya que si se hace de manera incorrecta se corre el riesgo de proporcionar demasiados solutos al niño, con el consiguiente riesgo de deshidratación que eso podría conllevar.

En cuanto al agua, conviene usar agua mineral muy baja en sodio (esto suele venir indicado en las etiquetas). Se puede hervir agua, pero esto ya no se recomienda por el riesgo de hervirla demasiado, haciendo que se hagan demasiado concentradas en sodio.

Técnica de la toma
A la hora de dar el pecho es muy importante que la madre y el niño estén sentados de forma cómoda, y esto es igual cuando se da el biberón. En la lactancia artificial hay que cuidar una serie de aspectos importantes: comprobar la temperatura de la leche antes de dársela al niño, generalmente dejando caer unas gotas sobre el dorso de la mano de la persona que se lo va a dar; la tetina y el orificio deben ser adecuados para el niño, de forma que proporcionen un goteo casi continuo de leche, pero que no sea excesivo; la tetina debe estar bien llena de leche, evitando la entrada de aire que puede facilitar la aparición de gases (cólicos del lactante); se debe dejar descansar al niño para que expulse los gases, durante y después de la toma; se deben evitar los horarios rígidos, para adaptarse a las necesidades y al ritmo de tomas del niño, más frecuente en los primeros días y más espaciado después.

Horarios de las tomas
En general se recomienda no seguir horarios rígidos y adaptarse a las necesidades del niño. Estas serán muy variables durante los primeros días, pero luego se irán regularizando de forma espontánea, lo cual será fundamental para que la madre pueda realizar sus actividades cotidianas. Al principio el niño vaciará rápidamente el contenido de su estómago y por ese motivo pedirá con mayor frecuencia. Al cabo de unos días las tomas se irán espaciando de forma natural, hasta alcanzar las 3-4 horas de separación con el tiempo.
Sobre las 3-4 semanas de vida el niño comenzará a realizar el inicio de la pausa nocturna, comenzando a dormir 4, 5 y 6 horas seguidas sin problema.

Higiene en relación a la preparación y las tomas
La higiene en la lactancia artificial es fundamental ya que es más fácil que los utensilios de las tomas o incluso la propia leche se puedan contaminar por gérmenes. Por ese motivo siempre se deben lavar las manos antes de la toma y los utensilios después de la toma. Lo ideal es que el biberón se prepare en el momento en que se le va a dar al niño.

Seguimiento por el pediatra
Una de las funciones del pediatra en las primeras semanas de vida del niño es comprobar el adecuado desarrollo de este de forma acorde con la alimentación que recibe. Al principio todos los niños pueden tener una pérdida de peso normal que se marca alrededor del 10-15% al nacer. Posteriormente tendrán una ganancia de peso de entre 150 y 250 gramos a la semana, durante las primeras semanas de vida, aunque este ritmo luego decrece.

Problemas que pueden surgir
Puede ocurrir que al iniciar las tomas con leche artificial el niño empiece a presentar irritabilidad, llanto, diarrea o erupciones cutáneas en relación con las tomas. En ese caso se debe consultar al pediatra ya que puede que esté comenzando con un cuadro de intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca.

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4 pensamientos en “Lactancia artificial

  1. lea

    La lactancia artificial es perfectamente normal si la madre prefiere una lactancia artificial a una lactancia materna. ¿Por qué solo si no puede darle lactancia materna?. Si una mujer no quiere dar el pecho a su hijo, independientemente de sus razones, hay que respetar su decisión.

    Responder
    1. Bruno Nievas Autor de la entrada

      La lactancia materna no es obligatoria pero sí recomendable, por lo que es un deber de los profesionales en salud recomendarla, sin detrimento de que sean las madres quienes tienen la última palabra, como en todo lo que concierne a sus hijos. Gracias por visitarnos, lea.

      Responder
  2. Pingback: Seguridad en el entorno del recién nacido | No todo es pediatría

  3. clubmamas

    La composición de las fórmulas artificiales es similar a la materna, aunque con ligeras variaciones, que permiten adecuarse a los requerimientos nutricionales específicos de cada bebé.

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