Llanto por gases. El cólico del lactante.

Los cólicos del lactante son episodios de dolor abdominal y llanto intenso que generalmente se ven en lactantes de corta edad (entre las 2 semanas y los 5-6 meses) y que están producidos por gases en la mayoría de los casos. Su frecuencia es altísima, afectando casi al 100% de los lactantes con edades generalmente comprendidas entre los 1 y los 4 meses, aunque pueden verse desde los primeros días de vida y en niños mayores de esa edad.

En este post se comenta por qué se producen estos temidos cuadros, los síntomas que se pueden encontrar cuando se da este cuadro, las posibles (aunque raras) complicaciones y, lo que es más importante para los padres: cómo saber que efectivamente se encuentran ante un cuadro de gases, qué pueden hacer para resolverlo y —sobre todo— prevenirlo.

Lo que el hielo atrapa.Es un cuadro muy frecuente que puede afectar a la mitad de los recién nacidos y a la mayoría de los lactantes en algún momento de sus primeras semanas de vida. El momento en el que más se suele ver es alrededor de los 2 meses de vida.

Por qué se producen
Normalmente está ocasionado por un cuadro de exceso de gases en el intestino. Este exceso de gases se suele producir porque el niño traga mucho aire con la toma o bien no es capaz de expulsarlo tras ella. Se suele ver sobre todo en niños que tienen muy buen tono muscular y que hacen la toma con muchas ganas, chupando con fuerza. Otro motivo que lo favorece es dar los biberones con mala técnica, de forma que se permita el paso de aire de la tetina al niño. También se puede producir si se deja mucho tiempo al niño puesto en el pecho, ya que si este se ha vaciado correctamente, el niño no extraerá leche y por lo tanto deglutirá aire.

Sin embargo en otras ocasiones los cólicos del lactante pueden estar originados por otras causas, como intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, alteraciones de la motilidad intestinal o incluso posibles episodios de reflujo gastroesofágico. Siempre deben consultarse con el pediatra.

cubiertafrontalgrande_ninosmarte 2Qué síntomas produce
Los síntomas suelen ser muy llamativos, ya que el niño presenta episodios de llanto y dolor de inicio más o menos brusco y bastante intensos, que cuesta mucho calmar. Estos episodios se suelen acompañar de irritabilidad, y el niño suele estar muy molesto, presentando encogimiento característico de brazos y piernas, además de enrojecimiento. Los episodios de llanto pueden durar varias horas al día y verse durante semanas, lo que puede llegar a preocupar e incluso desesperar a los padres.

Qué complicaciones puede producir
Los cólicos del lactante, cuando están producidos por retención de gases, suelen tener buen pronóstico ya que ceden con el tiempo o con el uso de ciertas maniobras. En los casos en los que la causa pueda ser otra las complicaciones que pueden aparecer estarán relacionadas con la causa. El mayor riesgo de un cuadro de cólicos del lactante es que haga pasar inadvertido un cuadro de invaginación intestinal. Este es un cuadro poco frecuente pero muy grave que siempre se debe tener en mente en los lactantes, y que hace necesario que ante episodios de llanto intensos y repetidos se deba consultar siempre con un pediatra.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico se basa sobre todo en la historia clínica (en la que se observan los datos de los episodios y los posibles factores relacionados) y la exploración física. Lo más importante para el pediatra será discernir el origen del cuadro, que en la mayoría de los casos será por gases, pero en otros puede ser por otros motivos. Otro de los puntos más importantes será el diferenciar un episodio de llanto y dolor de una posible invaginación intestinal. A veces este diagnóstico no es nada fácil y requiere seguir al niño durante bastantes horas y apoyarse en pruebas como radiografía o ecografía, que también puede que no sean concluyentes.

Cómo se trata
En la mayoría de los casos los episodios de llanto se pueden controlar a la larga con una serie de medidas encaminadas a la prevención de la ingesta de gases. Se intenta recomendar que el niño tome despacio y que no trague gases ni con la tetina (procurando que no entren) ni con el pecho (alineando bien el pezón y no dejando al niño demasiado tiempo). También es recomendable que haga una pausa breve a mitad de toma y que expulse gases si es posible. Una vez finalizada la toma se debe insistir mucho en que expulse los gases hasta varias veces.

Durante los episodios de llanto suele ayudar mucho mantener al niño en movimiento continuo (paseos, palmadas suaves en la espalda) ya que con eso se facilita la movilización de los gases. También pueden ayudar los masajes abdominales suaves (nunca tras la toma para que no vomite), con el mismo fin. A veces le calma cogerle boca abajo, con las manos de la madre o el padre sobre el abdomen, para que se facilite el tránsito de aire.

Existen una serie de fármacos destinados a aliviar los episodios de dolor o prevenir su aparición, pero su eficacia en algunos casos no está plenamente demostrada. Hay ciertos preparados que pueden ayudar, como Nutribén alivit digest®, una infusión a base de manzanilla, hinojo y hierba luisa que puede ayudar a movilizar los gases, o preparados como el Prodefen®, que contiene cepas de bacterias que ayudan a reponer la flora intestinal y que puede ayudar en la movilización de los gases. Otro ejemplo es Entero-Silicona de Aldo-Unión®, que parece haber demostrado eficacia en los cuadros de gases y de cólicos, tanto en lactantes como infantiles. Siempre se deben utilizar siguiendo las indicaciones del fabricante.

También hay fórmulas de leche artificial (en el caso de que el niño no esté con lactancia materna) que tienen una formulación específica para evitar o reducir la aparición de los cuadros de cólicos del lactante, al contener proteínas parcialmente hidrolizadas (es decir, de menor tamaño y más fácilmente digeribles). Entre ellas están Nutribén AC Digest® o Novalac AC®.

Qué pronóstico tiene
En general el pronóstico es bueno, ya que la mayoría están producidos por retención de gases y en estos casos los episodios suelen desaparecer con el tiempo, normalmente a partir de los 4-6 meses de vida, sobre todo si se aplican las medidas para favorecer la no deglución de gases.
En los casos en los que están producidos por otros cuadros, como reflujo gastroesofágico o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, el pronóstico depende del de estos cuadros (ver capítulos).

Cómo prevenirlo
En los casos de ingesta excesiva de aire se recomienda que el niño tome despacio y que no trague gases ni con la tetina (procurando que no entren) ni con el pecho (alineando bien el pezón y no dejando al niño demasiado tiempo). También es recomendable que haga una pausa breve a mitad de toma y que expulse gases si es posible. Una vez finalizada la toma se debe insistir mucho en que expulse los gases hasta varias veces.

Otra medida muy útil y que resuelve o al menos controla en parte la mayoría de los casos es el uso de masajes abdominales suaves previos a las tomas, con ambas manos sobre el abdomen del bebé, o bien flexionando suavemente sus piernas sobre su abdomen. Esto, junto al movimiento de mecedora (tomado en brazos y con pequeños movimientos de los padres) ayudan a que los gases se movilicen y el niño pueda expulsarlos más fácilmente. Estas medidas requieren de mucho tiempo y paciencia, pero son muy útiles en la mayoría de los casos.

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7 pensamientos en “Llanto por gases. El cólico del lactante.

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  6. Michell Villavicencio

    Agradezco a usted por ayudar a muchos padres con sus consejos para así nosotros aprender más y saber que hacer en estos casos con nuestros hijos bendiciones saludos cordiales

    Responder
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