Desarrollo psicomotor (o neurológico) del recién nacido

Se considera recién nacido a cualquier niño en sus primeros treinta días de vida. Y para un adecuado desarrollo psicomotor es fundamental el entorno del niño. Por eso es importante que cuando se tiene un hijo los padres estén plenamente concienciados de que se tienen que entregar a él, sobre todo y especialmente durante los primeros años de su vida, en los que su desarrollo físico, social e intelectual es crucial.

Durante el primer mes de vida el niño interacciona poco con el medio, pero es capaz de responder a gran cantidad de estímulos. Con unas pocas premisas se puede asegurar que recién nacido que está cuidado y satisfecho en lo que se refiere a su nivel de desarrollo.

En este post se habla del desarrollo neurológico y psicomotor del recién nacido, y los factores de riesgo que pueden afectar a este proceso. También se comenta el desarrollo de su visión, su audición, cómo maneja el sueño y su regulación de la temperatura.

Desarrollo tras el parto
Los recién nacidos tienen lo que se llama «hipertonía fisiológica», es decir, nacen con los brazos y los pies encogidos, de forma que tienen la postura en forma de libro semiabierto. Los puños suelen estar cerrados, aunque es fácil abrírselos. Debe mover bien ambos brazos y piernas. Ocasionalmente emite algún gemido o sonido y reacciona a los sonidos, especialmente los muy sonoros o bruscos. También es normal que estornude ocasionalmente, para liberar secreciones y mocos, algo a lo que se le puede ayudar con fisioterapia respiratoria suave y lavados de las fosas nasales con suero salino.
A los pocos días de vida ya comienza a distinguir luces y bultos y distinguir sonidos, por lo que puede responder a la cara y a la voz de los padres.
Hacia las 3-4 semanas de vida empieza a tener un atisbo de sonrisa, que inicialmente será de satisfacción (tras las tomas, por ejemplo) y luego social (al ver u oír a los padres, por ejemplo).
Normalmente los recién nacidos (más conforme se acercan al mes de vida) suelen reaccionar con los ruidos bruscos, se tranquilizan en brazos de los padres, empiezan a fijar la mirada en puntos de interés (como la cara de la madre) y suelen empezar a levantar la cabeza cuando se les pone boca abajo.

Visión en el recién nacido.
La visión es casi nula durante los primeros días de vida, por inmadurez del sistema nervioso. A los pocos días de nacer ya distinguen bultos, y dada la rápida evolución del desarrollo visual, en caso de existir defectos congénitos como cataratas, es muy oportuna su detección y tratamiento precoz, incluso en las primeras semanas de vida.
Lo normal es que el niño tenga los ojos simétricos, incluidas las pupilas, que han de ser de color negro y brillantes, aunque sí es habitual que los recién nacidos no alineen correctamente los ojos, lo que suele corregirse espontáneamente en pocas semanas.
En los casos de algunos prematuros y en niños que han padecido determinadas infecciones al nacer o durante el embarazo sí conviene que pasen revisión por el oftalmólogo. Normalmente en estos casos los pediatras que han tratado a estos niños suelen hacer directamente la indicación de la revisión.

Sueño en el recién nacido
Durante la vida intrauterina, el feto pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, y es lo que continuará haciendo tras el nacimiento.
En los primeros momentos tras el parto el recién nacido se muestra alerta y preparado para la interacción con el medio, por lo que permanece con los ojos abiertos, orientados fundamentalmente a estímulos luminosos y auditivos. Este primer periodo de interacción social tiene una duración aproximada entre 30 minutos y dos horas, permaneciendo despiertos y con bastante actividad, y se sucede de un periodo de somnolencia que puede durar entre seis y ocho horas.
A partir de este momento, el recién nacido dormirá entre 16 y 20 horas al día, alternando fases de sueño de una a cuatro horas seguidas de una a dos horas de vigilia: es lo que se conoce como el «ciclo vigilia-sueño».
Aunque cada niño es diferente, por lo general los recién nacidos se despiertan cada tres o cuatro horas durante la noche reclamando alimento, dependiendo también del tipo de alimento (leche materna o biberón).
No es necesario despertar al bebe para alimentarlo, salvo recomendación expresa del pediatra. Sin embargo, en esta etapa inicial no es recomendable que el recién nacido duerma más de tres a cuatro horas seguidas durante el día para así facilitarle la lactancia materna.

Temperatura del recién nacido
El bebé tiene exactamente la misma temperatura que los adultos: si la madre pasa frío o calor, él también lo hará, así que no se debe abrigar en exceso en verano, pero tampoco en invierno. Estará cómodo llevando más o menos la misma proporción de ropa que lleve la madre. No hay que obsesionarse con ponerle el termómetro continuamente al pequeño, pues es muy raro que un menor de un mes tenga fiebre. Los signos de alerta de una infección suelen ser la presencia de irritabilidad, llanto persistente que no cede, mal color o mal tono, entre otros.

Factores de riesgo para un mal desarrollo
Entre los factores de riesgo que pueden afectar al desarrollo psicomotor durante el primer mes de vida está cualquier proceso que haya podido afectar durante el embarazo o el parto, como las infecciones, los partos complicados o la prematuridad.
Entre los factores que podrían comprometer el desarrollo están las infecciones, los traumatismos (especialmente en la cabeza) o los ambientes familiares tensos, pues se genera un clima poco agradable para el niño que no le invita al estímulo.
Tras el parto es fundamental procurar al niño entornos agradables, tranquilos y fomentar la presencia de estímulos suaves, en moderado número y que inviten a la tranquilidad y al sosiego, nunca al hiperestímulo y la sobreexcitación del niño.

Si te ha gustado esta entrada, puedes apoyarme comprando o recomendando mi última novela, Holocausto Manhattan, en digital o en formato papel. Te lo agradeceré mucho.

Anuncios

3 pensamientos en “Desarrollo psicomotor (o neurológico) del recién nacido

  1. Pingback: Lactancia Materna | No todo es pediatría

  2. Pingback: Desarrollo y crecimiento del niño de 0 a 2 meses | No todo es pediatría

  3. Pingback: Lactancia artificial | No todo es pediatría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s