Niños superdotados

No es fácil definir o detectar a un niño superdotado, sobre todo en determinadas situaciones. Se considera superdotado a un adulto con un cociente de inteligencia (CI) por encima de 130, que es una puntuación elevada en los tests que hay específicos para medir esta capacidad. En la edad infantil se suele considerar como superdotados a los niños que tienen una capacidad intelectual muy superior a la media de su edad. Esta es una definición un tanto ambigua pero que puede ser de enorme utilidad para detectar a estos niños de forma relativamente fácil por su entorno inmediato (hogar, colegio).

La capacidad intelectual tiene un claro componente genético pero para lograr un adecuado desarrollo es importante que el niño esté en el ambiente correcto. Es importante valorar que si bien los niños superdotados tienen por definición una mayor capacidad intelectual, muchos de ellos suelen fracasar en el ámbito escolar y social ya que no están adecuadamente orientados.


Qué rasgos presentan
Son niños que destacan por una o varias capacidades. Entre ellas se encuentran la adquisición precoz del vocabulario y del razonamiento, así como todo tipo de capacidades cognitivas por encima de su edad. Pueden ser muy hábiles en determinadas capacidades como el habla, el cálculo, la música, la abstracción de conceptos o el diseño de proyectos. Suelen ser independientes y muy irónicos, así como críticos con el entorno. Como contrapartida, en ciertas áreas pueden tener importantes defectos o incluso hasta auténticos retrasos psicomotores. A veces lo más llamativo es que se aburren en la escuela, pero este signo puede ser interpretado erróneamente como una falta de interés por parte del niño precisamente por el motivo contrario al real.

Estos rasgos pueden aparecer en varios o en pocos aspectos, y de hecho pueden ser evidentes o muy sutiles, de forma que no siempre es fácil distinguirlos. Además pueden tener una gran actividad que haga que se puedan confundir con un trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH), lo que puede retrasar aún más el diagnóstico.

Cómo se detectan
A veces puede ser complicado detectar a un niño superdotado ya que los signos pueden ser poco evidentes, o aún siéndolos, no mostrarlos de forma continuada, por lo que es complicado detectarlos a menos que se pasen gran número de horas con el niño. Por eso a veces suelen ser los profesores los que se dan cuenta durante el invierno y los padres en los meses de verano. El sitio más difícil para hacerlo es precisamente en la consulta del pediatra ya que el niño pasa por ella de forma puntual, por lo que a menos que el niño muestre alguna habilidad es difícil que el profesional pueda intuirlo. Lo que sí puede servir es de guía una vez que en el entorno familiar surge la sospecha o la duda. En los casos en los que existen indicios la orientación se puede obtener a través de psicólogos entrenados.

Cómo se puede actuar
Existen distintas formas de abordar el enfoque educativo de estos niños, pero todas se basan en ofrecerle una educación adaptada a su capacidad sin que renuncie a ciertos privilegios y actividades propios de su edad como el juego. Lo ideal es que todo este adaptado a su capacidad y que su educación o desarrollo intelectual no le suponga conflictos con su desarrollo físico o sus relaciones con el entorno.

Qué complicaciones pueden presentar
Algunos de los problemas que presentan estos niños es que demandan una gran atención y cuidados por parte de su familia ya que una vez detectados necesitan un gran número de intervenciones y atenciones. Por otro lado existe una cierta falta de armonía entre el desarrollo físico y mental de estos niños, por lo que a veces pueden entrar en conflicto fácilmente con su entorno familiar, escolar y social en general. Uno de los mayores riesgos es que no se detecte la capacidad intelectual del niño, con la consiguiente posibilidad de no aprovecharla. Esto además haría que el niño pudiera sentirse frustrado e incluso padecer conflictos que le impidan progresar adecuadamente en el colegio.

Lo más importante es detectar a los niños superdotados para ofrecerles una educación adecuada a su desarrollo intelectual y que les permita mantener una buena relación con sus familiares y compañeros.

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