Uso de drogas en adolescentes. Alucinógenos (LSD, MDMA, Fenciclidina).

Los alucinógenos como el LSD, MDMA o Fenciclidina son unas drogas muy comunes entre los adolescentes ya que son relativamente fáciles de sintetizar, distribuir y consumir. Son de uso frecuente en determinados ambientes, como discotecas. Se suelen intercambiar en los sitios de uso, en la calle o en los propios institutos. Las más consumidas por los adolescentes son el LSD, los derivados anfetamínicos como el MDMA y el éxtasis. Existen decenas de variantes de cada tipo, con nombres sugerentes que incitan a su consumo. Se pueden consultar aspectos generales sobre el consumo de drogas en adolescentes, o bien los temas sobre otras drogas específicas como anfetaminas, marihuana, tabaco o alcohol.

Lo que el hielo atrapa.Qué síntomas producen los alucinógenos en los adolescentes.
El LSD es un muy potente alucinógeno de forma que con muy pocas cantidades puede conseguir el efecto deseado. Es fácil de distribuir precisamente por ese motivo. Además de ver imágenes, el adolescente refiere alteraciones severas de la percepción, como por ejemplo ser capaz de oír la luz o de ver los sonidos. También se producen efectos a nivel físico, siendo los más habituales el aumento de la frecuencia cardíaca, la hipertensión, los mareos y las náuseas. A nivel psíquico también se sufren efectos. Entre los más frecuente están las ideas delirantes que pueden llegar a transformarse en un auténtico episodio de psicosis grave.

El MDMA (éxtasis) y otros derivados anfetamínicos producen euforia, aumento del apetito sexual y sensación de bienestar en general. No produce en general alteraciones de la percepción pero sí pueden producir síntomas físicos de excitación y nerviosismo y síntomas psíquicos graves como cuadros de psicosis severos.

La Fenciclidina (polvo de ángel) suele producir euforia, excitación y alucinaciones. El principal problema es que pueden verse psicosis graves y reacciones de pánico que pueden poner en peligro la vida del adolescente por reacciones descontroladas. Los casos de dosis altas pueden ser muy graves y producir afectación neurológica grave con convulsiones, e incluso afectación cardíaca con arritmias.

Qué complicaciones pueden generar los alucinógenos en los adolescentes.
El LSD puede producir daños cerebrales permanentes. El MDMA puede producir la muerte de forma instantánea ya que puede impedir que el cuerpo regule la temperatura corporal. En los casos de uso prolongado puede llegar a dañar el cerebro de forma permanente. Aún con consumos bajos y esporádicos el adolescente puede sufrir daños permanentes y que aparecen hasta varios años después del consumo. La Fenciclidina puede originar daños cerebrales severos, la muerte inmediata por cuadros de pánico en los que el niño no controla su comportamiento e incluso cuadros de psicosis graves.

cubiertafrontalgrande_ninosmarte 2Cómo se diagnostica el consumo de alucinógenos.
Se basa en la historia clínica y la exploración. Es importante que la familia lo sospeche o el niño confiese el consumo. A partir de ahí se pueden realizar estudios más detallados en relación a las posibles consecuencias.

Cómo se trata.
El LSD puede producir efectos adversos considerables en el momento del consumo (los denominados «mal viaje»). Estos y los efectos orgánicos de la droga deben ser tratados en servicios de urgencia con el fin de minimizar las posibles secuelas. En el caso de la Fenciclidina puede ser útil sedar al adolescente e incluso beneficiarse de un lavado gástrico, además de un control estricto de su estado de hidratación corporal. En todos los casos el tratamiento de soporte durante el cuadro agudo es importante que se realice en medio hospitalario, pero el apoyo familiar para que no reincidan una vez fuera, es fundamental.

Cómo prevenir el consumo de drogas en adolescentes.
Solo mediante la educación, el apoyo familiar y sacar al niño de los ambientes comprometidos sirven para lograr evitar que un adolescente caiga en el consumo de cualquier droga. En caso de que se haya detectado el consumo es importante comunicarse con él y con el pediatra para plantear una actitud modificadora de sus hábitos. Existen grupos de apoyo y consultas específicas, apoyadas en la colaboración de diferentes especialidades, donde se puede abordar el apoyo y el tratamiento necesario para estos niños y sus familias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s