Archivo de la etiqueta: ombligo

Aspecto normal del recién nacido.

Muchos padres tienen dudas acerca de qué es normal —y qué no— en su bebé recién nacido. Y aunque siempre son explorados en el hospital antes de ser dados de alta, es bueno que se conozcan una serie de aspectos que se consideran normales en las primeras horas o días de vida, y que a veces pueden generar dudas.

La piel.
La piel de un recién nacido es de color rosado, caliente al tacto y suave, aunque puede mostrar aspecto un poco seco o descamado los primeros días. No es extraño ver una especie de dibujo en forma de red (llamado «cutis reticular») en relación a los cambios de temperatura: esto es transitorio y es normal, siempre que el niño no tenga fiebre ni mal color. También, durante los primeros días de vida se pueden ver aparecer erupciones cutáneas leves, como el llamado «eritema tóxico» (pequeñas manchas rojas con un punto blanco en medio) que son normales y desaparecen espontáneamente. En ocasiones se aprecia algún hemangioma o formación abultada de color rojo que sobresale de la piel y que desaparece en los primeros años de vida. Si son grandes, deben ser revisados por un cirujano infantil o un dermatólogo.

Sigue leyendo

Anuncios

Hernia umbilical en niños.

La hernia umbilical es un pequeño bulto o tumoración que se evidencia a nivel del ombligo del niño. Es más frecuente en los prematuros y en los niños de raza negra. Se produce porque no hay un correcto cierre del anillo umbilical, que es una estructura que se cierra tras la caída del cordón umbilical.

Si ese orificio permanece abierto, aunque sea de forma parcial, puede que una pequeña parte del contenido del abdomen asome por él, generando esa pequeña masa o tumor. Su aparición se suele favorecer con factores como debilidad de los músculos de la pared abdominal y con el aumento de presión dentro del abdomen.

Sigue leyendo

Infección del cordón umbilical (onfalitis).

El cordón umbilical es una estructura que une al feto a la placenta y que sirve para que se alimente. Básicamente es una estructura gelatinosa que contiene dos arterias y una vena, que sirven para enviar nutrientes al niño y para recoger sus productos de desecho de la sangre. Se pinza y se corta en el momento del parto.

Todos los recién nacidos conservan parte del cordón durante los primeros días de vida y debe considerarse como una herida o puerta de entrada para infecciones. De hecho, el mayor riesgo que presenta esta estructura es el de infección, llamada onfalitis.

En este post se explica en qué consiste la onfalitis, cómo puede detectarse, las posibles complicaciones que puede dar y, sobre todo, cuándo acudir al pediatra o a un servicio de urgencias en caso de sospecharla. En otro post se explican los cuidados del ombligo para prevenir su aparición.

Sigue leyendo