Archivo de la categoría: Alimentación

Alergia a las proteínas de la leche de vaca en lactantes y niños.

La alergia a las proteínas de la leche de vaca es una reacción que produce el sistema defensivo del niño frente a la leche de vaca. Son relativamente frecuentes entre la población infantil y por ese motivo el diagnóstico debe estar siempre confirmado, no siendo válida la mera sospecha por parte de los padres. Siempre se debe acudir a un pediatra para la realización de un estudio. No es raro encontrarla en niños que tienen el antecedente de dermatitis atópica moderada o severa.

Se debe a que ciertas proteínas que están contenidas en la leche de vaca son reconocidas como extrañas por el sistema inmunológico (defensivo) del niño, que fabrica una serie de sustancias denominadas anticuerpos con el fin de defenderse de ellas. El problema es que además se desencadena una respuesta defensiva e inflamatoria que puede ser muy perjudicial para el niño. A veces predispone a padecerla la introducción temprana de la leche artificial o los cuadros de gastroenteritis previos a esta introducción.

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Vómitos en niños.

Los vómitos son la expulsión brusca del contenido del estómago del niño. En la mayoría de los casos se relacionan con procesos benignos y son muy limitados en el tiempo, pero el hecho de que a veces pueden relacionarse con procesos más graves hace que sean un motivo frecuente de consulta. Afortunadamente en la mayoría de los casos su origen está en cuadros con buen pronóstico.

El mayor riesgo de los vómitos reside en los lactantes, ya que pueden deshidratarse con facilidad.

Los vómitos son el resultado de una contracción refleja de varios músculos abdominales, acto que esrá coordinado por una zona específica del tronco del encéfalo, localizada concretamente en el bulbo raquídeo. Esta zona produce el vómito como respuesta a una serie de estímulos muy diferentes, que pueden ser muy frecuentes a lo largo de toda la edad infantil.

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Lactancia artificial.

La lactancia artificial debería ser dada solo en los casos en los que la materna sea imposible, ya que lo ideal es alimentar al niño con leche materna, fundamental para su desarrollo e insustituible los primeros meses. En los casos en los que no es posible dar leche materna entonces se debe dar lactancia artificial. Las mejores profesionales para resolver la mayoría de las dudas sobre lactancia suelen ser las matronas, que además suelen estar muy accesibles, especialmente en los centros de salud donde disponen de ellas. Con las matronas es fácil no solo resolver dudas sino también asistir a grupos o charlas de ayuda que se organizan en los mismos centros de salud.

En este post se explica cuándo comenzar, consejos para realizar una técnica adecuada, sobre los horarios y la preparación de las tomas y cómo manejar las  cantidades, especialmente primeros días y las semanas de después. También se comenta la higiene de la preparación. Por último se comentan los problemas que pueden surgir, como las intolerancias y las alergias, entre otros.

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Aftas (estomatitis, llagas o úlceras en la boca) en niños.

Las úlceras en la mucosa oral (estomatitis, aftas ó llagas) se producen como consecuencia de una inflamación de la mucosa de la boca (llamada estomatitis). Las úlceras, aftas o llagas son lesiones que pueden aparecer en cualquier localización dentro de la mucosa oral. Existen factores que determinan y predisponen a su aparición.

Las estomatitis pueden tener diversos orígenes, de los cuales los más frecuentes son los infecciosos, generalmente los virus, como el virus del herpes simple tipo I, muy frecuente en la edad infantil. En las aftas no está tan claro el origen, aunque se cree que puede deberse a una serie de factores como estrés, déficit de ciertas vitaminas, variaciones hormonales en los adolescentes o incluso faltas leves o moderadas de higiene oral.

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Lactancia Materna.

La lactancia materna es el alimento fundamental para el recién nacido, siendo además casi insustituible durante los 6 primeros meses de vida al niño. Uno de sus mayores beneficios es precisamente que ayuda al desarrollo cerebral del niño, por lo que se aconseja darla durante todo el tiempo posible, y como mínimo los 6 primeros meses de vida.

Sus ventajas son innumerables, y entre ellas destacan el que fomenta la relación y el vínculo afectivo entre madre e hijo; se adapta a las necesidades del niño, ya que su composición va variando conforme avanza el tiempo e incluso dentro de cada toma; otorga protección frente a muchas enfermedades, por paso de anticuerpos de la madre al niño; también protege frente a procesos como alergias, asma o la muerte súbita del lactante; por último, tiene menos riesgo de sufrir contaminación bacteriana o por otros gérmenes que los biberones preparados con leche artificial.

Las mejores profesionales para resolver la mayoría de las dudas suelen ser las matronas, que además suelen estar muy accesibles, especialmente en los centros de salud donde disponen de ellas. Con las matronas es fácil no solo resolver dudas sino comprobar si se hacen bien las tomas (suelen observar la técnica de la toma en las madres con problemas) y por supuesto asistir a grupos o charlas de ayuda que se organizan en los mismos centros de salud.

En este post se explica cuándo comenzar, consejos para realizar una técnica adecuada, sobre los horarios y la duración de las tomas o cómo manejar los primeros días y las semanas de después. También se comenta la higiene de las mamas y las recomendaciones que deben tener en cuenta las madres sobre su propia alimentación. Por último se comentan los problemas que pueden surgir durante la lactancia, separándolos en frecuentes, leves y por supuesto en graves, tratando incluso las (escasas) situaciones en las que podría estar contraindicada la lactancia materna.

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Celiaquía (intolerancia al gluten) en niños.

La celiaquía es una enfermedad en la que el niño tiene una intolerancia de carácter permanente al gluten, una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, centeno, cebada y avena (el maíz y el arroz no contienen gluten) y en la que se produce una afectación de la mucosa intestinal, que es la capa que reviste la cara interior del intestino. Cuando el niño ingiere alimentos con gluten esta capa se afecta de forma que su grosor se reduce y se producen fenómenos de inflamación y daño en el tejido. Esta lesión de la mucosa provoca diferentes síntomas que generalmente se deriva del cuadro de malabsorción de nutrientes que se produce.

En este post se explica por qué parece estar producida esta enfermedad y los síntomas que pueden verse en función de la edad y de la evolución en el tiempo. También se explica cómo se puede hacer el diagnóstico, que no siempre es fácil, y cómo enfocar el tratamiento que, aunque en su base suele ser sencillo, a veces produce sensación de agobio en los padres de niños celíacos, uno de los aspectos que se pretende desmitificar en este post. Dado que de momento es imposible prevenir la celiaquía, sí se advierte de cómo evitar la aparición de los síntomas y de las complicaciones a largo plazo, o cómo sospecharla a tiempo.

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El niño que no come. Anorexia simple.

La anorexia simple o infantil es la falta de hambre o apetito, y generalmente se produce de forma normal en casi todos los niños a partir de los 15-18 meses de edad. Generalmente se debe a que sus necesidades energéticas se reducen considerablemente con respecto a la etapa anterior, aunque a veces se produce en niños con exceso de grasa porque han tenido un aporte energético excesivo previo. En otras ocasiones se asocia con cuadros de estrés en niños algo mayores. Y en muchos casos se produce de forma selectiva frente a determinados grupos de alimentos, como las frutas o las verduras, normalmente en edad preescolar.

En este post se explican los síntomas que pueden verse y las complicaciones que podría generar este cuadro. También se dan una serie de nociones y consejos sobre cómo afrontarlo, cuando aparece y, sobre todo, cómo prevenirlo, totalmente o al menos en parte, con consejos sobre cómo aumentar la variedad de alimentos y flexibilizar las pautas de alimentación y comida de los niños.

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El niño que no come. Rechazo de la comida.

Casi todos los niños pasan por una etapa de rechazo de la comida. Esto se debe a varios motivos, pero uno de ellos, en el que nunca se suele caer, consiste en que vivimos en una sociedad «saturada» de trabajo, de estímulos y de prisas. Tendemos a actuar deprisa y a movernos sin parar. Tanto, que nos adelantamos a acontecimientos como el mero hecho de tener hambre. Los horarios rígidos hacen que comamos muchas veces de forma mecánica y repetitiva, incluso sin hambre, y a los niños les sucede exactamente lo mismo. Normalmente no se deja que los niños lleguen a tener hambre, obligándoles a comer, y ese es un factor que influye en que a la hora de comer solo les apetezcan determinados alimentos que les proporcionan mayor satisfacción o placer, como los dulces o los alimentos fritos o ricos en grasas, generalmente más sabrosos que las carnes magras o los vegetales.

En este post se comenta el cuadro de rechazo del niño a la comida, tan frecuente en nuestro medio, y que tantas consultas supone al pediatra. Se explica cómo la lactancia puede influir en el resto de las etapas alimentarias, por qué los niños no quieren probar nuevos tipos de alimentos y, lo más importante, cómo flexibilizar la actitud con ellos para conseguir vencer (aunque sea parcialmente) esa resistencia natural y tan frecuente.

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Alimentación en niños, entre los 6 y los 12 meses.

Es la alimentación que se empieza a introducir durante la lactancia. Se suele iniciar entre sobre los 6 meses de edad, aunque en caso de estar alimentado el niño con lactancia materna, se recomienda iniciarla hacia los 6 meses, ya que la lactancia materna es el alimento ideal hasta los seis meses de vida.

En este post se explica por qué se inicia a esta edad y se explican las diferentes recomendaciones para los distintos tramos de edad. También se dan unas nociones sobre algunos de los suplementos que se suelen dar a esta edad, y cuándo en teoría son recomendables (y cuándo no).

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