Archivo de la categoría: Primeros días

Infección de la piel (impétigo) en niños.

El impétigo, en sus formas contagiosa o ampollosa, es una infección superficial de la piel y puede afectar a cualquier zona de esta. Está producida por bacterias. El impétigo contagioso suele estar producido por Streptococo aureus, mientras que la forma ampollosa suele estar producida por el Staphylococo aureus.

Pueden aparecer como infecciones secundarias a cualquier tipo de lesión de la piel como un simple rascado o bien heridas, secuelas varicela, erupciones alérgicas o cualquier otro proceso. Se ven con mucha frecuencia en casi todas las dermatitis, que predisponen a la infección por estos gérmenes. Son más frecuentes en las zonas más calientes, húmedas y con menor higiene, como los pliegues. Es muy contagiosa y se ve sobre todo en edad preescolar y escolar. La forma ampollosa puede verse también en los recién nacidos, sobre todo en el área del pañal.

Sigue leyendo

Sordera y pérdida de audición (o hipoacusia) en niños.

La hipoacusia es la pérdida parcial de audición, pero cuando es máxima entonces puede generar un cuadro de sordera. Mientras que esta última es poco frecuente en la edad infantil, la hipoacusia sí es un cuadro bastante fácil de ver en niños, sobre todo en sus formas transitorias. Lo importante es detectar las hipoacusia a tiempo con el fin de prevenir la sordera.

Hay múltiples causas que pueden producir hipoacusia en la edad infantil. Algunas de ellas son enfermedades congénitas que pueden producir sordera incluso desde el nacimiento como algunas formas de síndrome de Down, el de Crouzon, ya que cursa con malformaciones craneales, u otros. También se pueden ver cuadros de hipoacusia o sordera al nacer en niños que sufren infecciones durante la vida fetal, como sucede en algunos casos de toxoplasma, rubeola o infecciones por citomegalovirus. Por eso es tan importante el correcto seguimiento del embarazo.

Sigue leyendo

Candidiasis o infecciones por hongos en niños.

Las candidiasis son de las infecciones por hongos más frecuentes en la infancia, y son las que están producidas por cándidas, un tipo de hongo bastante común. Pueden aparecer de muy diversas formas, siendo algunas de ellas muy frecuentes en la edad infantil.

La cándida es un hongo presente en el medio ambiente que coloniza de forma normal a todos los niños, pero solo produce infecciones en situaciones determinadas, como por ejemplo alteración de la flora normal de la piel o de las mucosas, como ocurre al tomar antibióticos. Esto es lo más frecuente y generalmente las infecciones son bastante leves. Pero también pueden verser en enfermedades crónicas o con tratamientos de base que puedan generar cuadros de inmunodepresión en el niño, aunque en estos casos se suelen dar las formas más graves de infección por este hongo.

Sigue leyendo

Alopecia, calvicie o pérdida de pelo en niños.

La alopecia, calvicie o pérdida de pelo es un motivo de consulta bastante frecuente en la edad infantil. De hecho, la alopecia o calvicie puede estar presente al nacimiento o bien producirse en algún momento de la infancia (esto es mucho más frecuente).

También puede ser difusa o localizada, siendo esta también la forma más frecuente. En la inmensa mayoría de los casos en edad infantil la presentación va a ser tras el nacimiento y en la forma localizada (en áreas). Las causas más frecuentes son las infecciones por determinadas infecciones superficiales por hongos (los cuadros comúnmente denominados como «tiñas», la denominada alopecia areata y la alopecia traumática. Todos estos procesos se explican a continuación.

Sigue leyendo

Soplo cardíaco inocente en niños.

El hallazgo de un soplo cardíaco inocente en la edad infantil es algo bastante frecuente y que por definición no traduce ninguna patología. Sin embargo para poder catalogar un soplo en el corazón como inocente hay que descartar una serie de procesos, poco frecuentes pero severos, que también pueden generar la presencia de un soplo. Por definición un soplo inocente no esconde ninguna patología.

La edad más frecuente es entre los dos y los seis años, aunque hay una variante que puede aparecer en recién nacidos. Se cree que este soplo se oye debido a las turbulencias que puede producir la sangre en los grandes vasos arteriales. Lo que ocurre en el niño es que al tener una pared torácica menos gruesa que el adulto y una frecuencia cardíaca mayor, es más fácil auscultarlo (es decir, escucharlo usando el fonendoscopio).

Sigue leyendo

Adherencias vulvares (sinequias de labios menores)

Las sinequias vulvares (o adherencias de los labios menores) son pequeñas adherencias que se producen entre los labios menores de las niñas pequeñas, que suelen verse entre los tres meses y los cuatro años y a veces dan la sensación de que las niñas tienen la vulva cerrada.

Parece que se producen por una inflamación de la zona producida por pequeñas retenciones de orina que la irritan. Esta inflamación generaría un leve aumento de flujo que en un momento dado puede llegar a adherir ambos labios menores.

Como las sinequias pueden facilitar aún más la retención de orina, se genera un círculo vicioso que favorece su formación. También puede verse por cuadros de irritación.

Sigue leyendo

Testículo no descendido (criptorquidia) en niños.

La criptorquidia es la presencia de un testículo no descendido y que por lo tanto no se encuentra en la bolsa escrotal, que es es la piel que alberga los testículos en su interior y donde deben estar estos al nacimiento.

El testículo a veces se puede palpar aunque sea fuera de su sitio ya que puede estar localizado en algún sitio del trayecto inguinal, que va desde el abdomen (donde se forman los testículos durante la vida fetal) hasta la bolsa escrotal, que es donde se alojan definitivamente y donde deben encontrarse al nacimiento. No se conoce la causa exacta de por qué se produce esta falta de descenso de los testículos. Se atribuye a fallos hormonales o mecánicos, como una estrechez del conducto por donde deberían descender los testículos en su camino hacia la bolsa escrotal.

Sigue leyendo

Vacuna frente al neumococo (Prevenar).

La vacuna frente al neumococo (Prevenar®) es una vacuna frente a esta bacteria que puede producir múltiples tipos de infecciones, desde otitis y sinusitis hasta neumonías, meningitis y sepsis.

La particularidad de esta vacuna es que de momento no está incluida en todos los calendarios vacunales, aunque se recomienda su inclusión y está recomendada por la Asociación Española de Pediatría su administración en la infancia salvo que exista alguna contraindicación expresa que impida administrarla. Es efectiva desde la primera dosis con la ventaja añadida de que además es duradera en el tiempo.

Sigue leyendo

Recién nacidos prematuros o con bajo peso.

Los recién nacidos prematuros son aquellos que nacen con menos de 37 semanas de edad gestacional, es decir, de desarrollo dentro del útero materno. Y los recién nacidos con bajo peso al nacimiento son los que pesan menos de 2.500 gramos al nacer. Estos dos cuadros se suelen asociar en ocasiones y a veces incluso a un tercero, el denominado CIR ó crecimiento intrauterino retrasado.

El mayor riesgo de estos cuadros es que predisponen al niño a padecer ciertas patologías. La tasa de problemas es mayor cuanto menor es el peso. Actualmente se consideran viables niños de 500 gramos aunque su supervivencia es inferior al 20%, mientras que en los niños que superan los 1.200 gramos las cifras de supervivencia pueden llegar a alcanzar el 90%. El problema suele residir en las complicaciones que muchas veces acompañan al desarrollo de estos niños fuera del útero materno.

Sigue leyendo

Cabeza grande (macrocefalia) en niños.

La cabeza grande (macrocefalia) es un aumento del tamaño de la cabeza en relación a la edad del niño, que se constata mediante la medición del perímetro craneal.

Para poder decir que una niño tiene macrocefalia el tamaño de su cráneo ha de ser comparado al del resto de los niños de su edad, por lo que para ello se utilizan unas tablas estandarizadas que ajustan por edad y sexo.

Hay múltiples causas que pueden producir un aumento del tamaño de la cabeza del niño, de hecho una macrocefalia no tiene por qué ser sinónimo de patología, ya que los niños grandes, con mayor talla y peso, también tendrán el perímetro craneal aumentado con respecto al resto de los niños de su edad. También puede ser un rasgo familiar normal (existen antecedentes de macrocefalia en la familia sin ninguna repercusión clínica).

Sigue leyendo