Los intentos de suicidio en adolescentes suponen un problema, por desgracia creciente, en nuestra sociedad actual. En la edad pediátrica este cuadro se focaliza casi en su totalidad en la edad adolescente aunque, de forma excepcional, es posible verlo en niños menores. El dato más llamativo, y que más suele sorprender a los padres, es que hasta una cuarta parte de los adolescentes pueden llegar a tener alguna idea suicida en algún momento.
Sin embargo, y esto es importante, el hecho de que un adolescente tenga estas ideas no tiene por qué significar que vaya a suicidarse. Lo que sí hay que tener claro es que el riesgo, aun siendo bajo, existe, y en casos concretos el adolescente puede terminar llevando a cabo un intento de suicidio. Y el problema es que se estima que puede haber un suicidio consumado por cada cincuenta adolescentes que lo intentan, siendo por tanto una de las principales causas de muerte en adolescentes. Por eso, es importante detectar cuando se producen estas ideaciones y, más importante aun, saber cómo prevenir un intento de suicidio.

El denominado síndrome del sueño retrasado en adolescentes consiste en un cuadro en el que, de forma normal, los adolescentes retrasan la hora en la que se despiertan por las mañanas.
El Síndrome de Fanconi consiste en una enfermedad renal, poco habitual en niños, pero que puede presentar un cuadro moderado a grave, y en el que predominan los síntomas de raquitismo. Es una enfermedad rara, lo cual hace que, cuando se presenta, sea complicado sospecharla.
El Síndrome de piernas inquietas consiste en un cuadro en el que el niño nota una sensación de hormigueo en las piernas, por la noche, y que solo calma si las mueve.
La rumiación consiste en la regurgitación repetida del alimento, es decir, que el alimento vuelve a la boca después de haber sido ingerido por parte del niño, sin que este tenga problemas digestivos de ningún tipo que puedan estar ocasionándola. Es un cuadro diferente de las



