Archivo de la categoría: Lactantes

Fracturas en la infancia

Las fracturas son lesiones en las que se altera la continuidad de los huesos. Hay muchos tipos y formas de producción de facturas, que además dependen en gran medida de la edad del niño.

Lo normal es que los lactantes y los niños en edad preescolar no tengan fracturas a pesar de que suelen sufrir a veces traumatismos de cierta consideración. En la edad escolar empieza a aumentar la incidencia, que llega a su máximo alrededor de la pubertad, para bajar de nuevo a partir de ahí. Las zonas que con más frecuencia se fracturan se localizan en los brazos: muñeca, mano y codo.

En este post se explica cómo se pueden producir las fracturas, los síntomas que pueden verse y, sobre todo, los diferentes tipos que existen en función de su gravedad o si son abiertas o cerradas, lo que indicará la rapidez de la atención que pueda necesitar el niño. También se comentan las diferentes posibilidades que existen con respecto al tratamiento, las complicaciones que pueden surgir (algunas de ellas pueden llegar a ser serias, como el síndrome compartimental) y por supuesto qué medidas se pueden tomar para intentar prevenir su aparición.

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Celiaquía (intolerancia al gluten) en niños.

La celiaquía es una enfermedad en la que el niño tiene una intolerancia de carácter permanente al gluten, una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, centeno, cebada y avena (el maíz y el arroz no contienen gluten) y en la que se produce una afectación de la mucosa intestinal, que es la capa que reviste la cara interior del intestino. Cuando el niño ingiere alimentos con gluten esta capa se afecta de forma que su grosor se reduce y se producen fenómenos de inflamación y daño en el tejido. Esta lesión de la mucosa provoca diferentes síntomas que generalmente se deriva del cuadro de malabsorción de nutrientes que se produce.

En este post se explica por qué parece estar producida esta enfermedad y los síntomas que pueden verse en función de la edad y de la evolución en el tiempo. También se explica cómo se puede hacer el diagnóstico, que no siempre es fácil, y cómo enfocar el tratamiento que, aunque en su base suele ser sencillo, a veces produce sensación de agobio en los padres de niños celíacos, uno de los aspectos que se pretende desmitificar en este post. Dado que de momento es imposible prevenir la celiaquía, sí se advierte de cómo evitar la aparición de los síntomas y de las complicaciones a largo plazo, o cómo sospecharla a tiempo.

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Picaduras por insectos comunes en niños.

Las picaduras o lesiones producidas por insectos comunes pueden verse en casi cualquier situación ya que los insectos que con mayor frecuencia producen estas picaduras son los mosquitos, abejas, avispas y otros muy comunes. Se ven con mayor frecuencia en zonas cálidas, en verano y en niños que están jugando al aire libre. Otras veces, como en el caso de los mosquitos o las pulgas, es frecuente que las picaduras se produzcan por la noche y en el ámbito del hogar.

En este post se habla de las picaduras, sus síntomas y el tratamiento. Pero especialmente de las complicaciones, que suelen estar relacionadas con las lesiones producidas por el propio rascado que se hacen los niños. También se dan una serie de consejos sobre cómo prevenirlas, ya que este es un tema recurrente en la consulta y que preocupa a los padres, ya que los niños son especialmente sensibles a estas picaduras.

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Estreñimiento en niños.

El estreñimiento es el retraso ó la dificultad en la defecación que dura más de dos semanas, aunque normalmente los periodos de tiempo a valorar siempre son relativos, dependiendo el considerar un cuadro como estreñimiento también de la consistencia de las heces y de la dificultad para hacer deposición.

En general se considera aceptable que los lactantes con leche materna hagan unas dos deposiciones al día; los que están con leche artificial,  tres a la semana; los niños mayores, al menos dos deposiciones a la semana. Pero para ello es importante que las deposiciones sean de consistencia blanda y que al niño no le suponga esfuerzo la defecación.

En este post se explica por qué se produce el estreñimiento en pediatría y las complicaciones que pueden esperarse de este cuadro que es tan frecuente. Pero sobre todo, se ofrecen consejos adaptados a la edad del niño sobre pautas de alimentación y sobre los tratamientos de primera línea o los estudios que suelen realizarse en la consulta de pediatría, en los casos en los que estos son necesarios.

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El niño que no come. Anorexia simple.

La anorexia simple o infantil es la falta de hambre o apetito, y generalmente se produce de forma normal en casi todos los niños a partir de los 15-18 meses de edad. Generalmente se debe a que sus necesidades energéticas se reducen considerablemente con respecto a la etapa anterior, aunque a veces se produce en niños con exceso de grasa porque han tenido un aporte energético excesivo previo. En otras ocasiones se asocia con cuadros de estrés en niños algo mayores. Y en muchos casos se produce de forma selectiva frente a determinados grupos de alimentos, como las frutas o las verduras, normalmente en edad preescolar.

En este post se explican los síntomas que pueden verse y las complicaciones que podría generar este cuadro. También se dan una serie de nociones y consejos sobre cómo afrontarlo, cuando aparece y, sobre todo, cómo prevenirlo, totalmente o al menos en parte, con consejos sobre cómo aumentar la variedad de alimentos y flexibilizar las pautas de alimentación y comida de los niños.

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El niño que no come. Rechazo de la comida.

Casi todos los niños pasan por una etapa de rechazo de la comida. Esto se debe a varios motivos, pero uno de ellos, en el que nunca se suele caer, consiste en que vivimos en una sociedad «saturada» de trabajo, de estímulos y de prisas. Tendemos a actuar deprisa y a movernos sin parar. Tanto, que nos adelantamos a acontecimientos como el mero hecho de tener hambre. Los horarios rígidos hacen que comamos muchas veces de forma mecánica y repetitiva, incluso sin hambre, y a los niños les sucede exactamente lo mismo. Normalmente no se deja que los niños lleguen a tener hambre, obligándoles a comer, y ese es un factor que influye en que a la hora de comer solo les apetezcan determinados alimentos que les proporcionan mayor satisfacción o placer, como los dulces o los alimentos fritos o ricos en grasas, generalmente más sabrosos que las carnes magras o los vegetales.

En este post se comenta el cuadro de rechazo del niño a la comida, tan frecuente en nuestro medio, y que tantas consultas supone al pediatra. Se explica cómo la lactancia puede influir en el resto de las etapas alimentarias, por qué los niños no quieren probar nuevos tipos de alimentos y, lo más importante, cómo flexibilizar la actitud con ellos para conseguir vencer (aunque sea parcialmente) esa resistencia natural y tan frecuente.

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Alimentación en niños, entre los 6 y los 12 meses.

Es la alimentación que se empieza a introducir durante la lactancia. Se suele iniciar entre sobre los 6 meses de edad, aunque en caso de estar alimentado el niño con lactancia materna, se recomienda iniciarla hacia los 6 meses, ya que la lactancia materna es el alimento ideal hasta los seis meses de vida.

En este post se explica por qué se inicia a esta edad y se explican las diferentes recomendaciones para los distintos tramos de edad. También se dan unas nociones sobre algunos de los suplementos que se suelen dar a esta edad, y cuándo en teoría son recomendables (y cuándo no).

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Los mocos en los niños.

Los denominados «mocos» son una sustancia viscosa producida por las células que cubren la superficie de las mucosas del cuerpo, especialmente la vía aérea. Se componen de agua, azúcares y proteínas, y suelen contener anticuerpos que protegen de infecciones. Cuando ejercen su misión además contienen células muertas, tanto propias del organismo como gérmenes de exterior. Y esos son los que hay que expulsar.

En los niños pequeños pueden ser un problema si no se eliminan con facilidad. Todos los niños tienen mocos y es normal que los tengan, pero suelen suponer un problema que agobia a los padres cuando impiden al niño comer o dormir bien, llegando a pasar noches enteras despiertos por ellos. Sin embargo, es importante recordar que de por sí no son malos, ya que son un mecanismo de defensa y que, como tal, nunca se deben tratar de hacer desaparecer, cosa por otro lado imposible, sino manejar adecuadamente ayudando al niño a que los elimine más fácilmente (cosa que sí es posible conseguir).

En este post se explica por qué se producen los mocos y los síntomas que pueden producir. También se dan consejos relacionados con su manejo (cómo ayudar al niño a eliminarlos) y así evitar infecciones y sacar el máximo provecho a su función.

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Rabietas en niños.

Las rabietas son episodios de mal comportamiento en la edad infantil, de inicio más o menos brusco. Se ven con bastante frecuencia, sobre todo durante la lactancia y la infancia temprana, como resultado de enfados o frustración en el niño, y en general no deberían verse en niños mayores, principalmente aquellos que ya están en edad escolar.

Son cuadros que suelen producir bastante preocupación en los padres al ser muy llamativos y crecientes con el tiempo, pero que generalmente se pueden controlar con una serie de sencillos consejos. En este post se explican en qué consisten, las complicaciones que pueden presentar en los casos extremos y, sobre todo y muy importante, cómo manejarlas y evitar o reducir su aparición o la intensidad de los episodios.

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Cianosis (coloración azul de la piel) en niños.

166467.aiLa cianosis es la presencia de una coloración azul en la piel del niño. Esta coloración se debe a la presencia de una sangre con bajo contenido en oxígeno. Esta sangre, al irrigar los vasos más superficiales, otorga a la piel una coloración típicamente azulada que pone sobre la pista de que la sangre puede que no esté transportando el suficiente oxígeno.

En este post se explica qué es la cianosis o en qué casos concretos podría ser considerada como algo relativamente normal o esperable, o en qué casos el resultado de un problema severo.

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