El periodo de 2 a 6 meses es una etapa fundamental y de importantes cambios en el desarrollo psicomotor del niño.
Poco antes de los dos meses de vida se produce uno de los momentos más agradables para el niño y los padres, el comienzo de la sonrisa social.
Además ya hay una mayor interacción caracterizada sobre todo por un mayor contacto ocular con el niño. Este contacto se continúa con un mayor control del niño sobre su relación con el entorno, que aumenta de forma llamativa con el lógico y consiguiente disfrute de los padres, que participan en todo momento de esa mayor interacción. Pero no son los únicos cambios que se producen. En este post se detallan el resto de hitos o capacidades que el niño va adquiriendo en esta importante etapa.
Los angiomas planos (ó superficiales) son pequeñas manchas en la piel como las conocidas como «picotazo de la cigüeña» (cuando se localizan en la nuca) ó el «beso del ángel» (en el rostro). Son pequeñas manchas de color rojo claro, muy frecuentes al nacimiento. Son muy frecuentes, y en realidad son tumores benignos producidos como consecuencia de un crecimiento anómalo de determinadas células que componen los vasos sanguíneos.
Los angiomas no suelen sobresalir por encima de la piel. Pueden ser más superficiales (de color rojo más claro) o más profundos (de color más azulado). Son más frecuentes que los hemangiomas, son pequeñas manchas de color rojo claro y pueden verse en el momento del nacimiento del bebé o bien en los primeros meses de vida.
La enuresisconsiste en una emisión involuntaria de orina, también llamado de forma común, mojar la cama.
Este cuadro se da en los niños que se orinan de forma involuntaria cuando han superado la edad en que ya no deberían hacerlo. Normalmente a los cinco o seis años ningún niño debería orinar sin darse cuenta, salvo «accidentes» puntuales, generalmente relacionados con nervios o estrés.
La mayoría de los casos son de predominio nocturno. Es un cuadro que no es raro ver en las consultas y que en casi la totalidad de los casos se resuelve con el tiempo. Es importante tener en cuenta que si bien hacia los 28 meses los niños no necesitan pañal de día, no es raro que alcancen los cinco años necesitándolo por las noches.
La dermatitis seborreica o costra láctea consiste en una erupción cutánea en la que se produce una inflamación (dermatitis) que condiciona el que se descame la piel con facilidad en la zona afectada.
Es una de las más frecuentes de la edad infantil y aunque predomina sobre todo en recién nacidos y lactantes de corta edad, puede verse a cualquier edad de la infancia.
No se conoce la causa de por qué se produce esta dermatitis. Hay quien considera que incluso es una variante de la normalidad y que se produciría por un crecimiento acelerado de la piel de la cabeza del niño. No está tampoco claro que haya algún desencadenante que la produzca o la empeore.
El chirriar de dientes o bruxismo es un cuadro en el que el niño roza o frota los dientes unos contra otros, generalmente por las noches. Para considerarlo como tal en general se considera que el niño debe practicarlo de forma habitual.
No se conocen con exactitud las causas que influyen en que un niño padezca este cuadro. Parece relacionado con los cuadros de maloclusión dental (cuando los dientes no encajan bien) aunque también parece existir un componente importante de estrés que influiría en la aparición de este cuadro en niños de mayor edad. En general no parece que exista una relación real entre que un niño padezca bruxismo y que tenga una infección por parásitos, ni que se deba a la ingesta de determinados alimentos, como los dulces. En los casos de bruxismo constatados se debe pensar siempre primero en las malposiciones dentales y en los cuadros de estrés.
La etapa de desarrollo del niño de 0 a 2 meses es otra de las etapas fundamentales del desarrollo neurológico y del crecimiento físico del recién nacido, que ya pasa a la etapa de lacante, pero donde aún tiene muchas vulnerabilidades propias de su aún escaso desarrollo a nivel neurológico, motor y de su sistema inmunitario. En esta etapa sigue siendo fundamental la alimentación con leche materna, intentando dar fórmula artificial solo en los casos en los que sea imposible llevar a cabo la lactancia materna.
Esta etapa se caracteriza por un crecimiento muy rápido en el que además el niño aprende a alimentarse y dormir fuera del útero materno y empieza a adquirir las bases para la interacción social.
Los estremecimientos son episodios de temblores que típicamente se ven en lactantes, aunque pueden prolongarse hasta los siete años de edad.
No está claro el por qué se producen estos episodios de temblores, aunque parece que existe un componente genético, ya que suele haber antecedentes de episodios similares en los familiares de los niños que los padecen. A veces los familiares también padecen cuadros de temblores esenciales a la larga, de tipo benigno. Pueden aparecer espontáneamente (sin motivo alguno), o bien relacionados con determinados desencadenantes como el estrés, ansiedad, probar determinados sabores (dulces o salados intensos), etc.
La dermatitis del pañal es la dermatitis irritativa más frecuente en los lactantes y se produce por diversos mecanismos cuya relación común es que se relacionan con el área del pañal y con el uso de este.
Se produce por el roce con el tejido del pañal y por el contacto prolongado de la piel con el propio sudor, las heces y la orina del niño. A veces, algunas cremas de uso habitual favorecen también su aparición si se utilizan en exceso, ya que el exceso de hidratación puede terminar reteniendo mucho líquido, que macera e irrita la piel.
La lactancia artificial debería ser dada solo en los casos en los que la materna sea imposible, ya que lo ideal es alimentar al niño con leche materna, fundamental para su desarrollo e insustituible los primeros meses. En los casos en los que no es posible dar leche materna entonces se debe dar lactancia artificial. Las mejores profesionales para resolver la mayoría de las dudas sobre lactancia suelen ser las matronas, que además suelen estar muy accesibles, especialmente en los centros de salud donde disponen de ellas. Con las matronas es fácil no solo resolver dudas sino también asistir a grupos o charlas de ayuda que se organizan en los mismos centros de salud.
En este post se explica cuándo comenzar, consejos para realizar una técnica adecuada, sobre los horarios y la preparación de las tomas y cómo manejar las cantidades, especialmente primeros días y las semanas de después. También se comenta la higiene de la preparación. Por último se comentan los problemas que pueden surgir, como las intolerancias y las alergias, entre otros.
La lactancia materna es el alimento fundamental para el recién nacido, siendo además casi insustituible durante los 6 primeros meses de vida al niño. Uno de sus mayores beneficios es precisamente que ayuda al desarrollo cerebral del niño, por lo que se aconseja darla durante todo el tiempo posible, y como mínimo los 6 primeros meses de vida.
Sus ventajas son innumerables, y entre ellas destacan el que fomenta la relación y el vínculo afectivo entre madre e hijo; se adapta a las necesidades del niño, ya que su composición va variando conforme avanza el tiempo e incluso dentro de cada toma; otorga protección frente a muchas enfermedades, por paso de anticuerpos de la madre al niño; también protege frente a procesos como alergias, asma o la muerte súbita del lactante; por último, tiene menos riesgo de sufrir contaminación bacteriana o por otros gérmenes que los biberones preparados con leche artificial.
Las mejores profesionales para resolver la mayoría de las dudas suelen ser las matronas, que además suelen estar muy accesibles, especialmente en los centros de salud donde disponen de ellas. Con las matronas es fácil no solo resolver dudas sino comprobar si se hacen bien las tomas (suelen observar la técnica de la toma en las madres con problemas) y por supuesto asistir a grupos o charlas de ayuda que se organizan en los mismos centros de salud.
En este post se explica cuándo comenzar, consejos para realizar una técnica adecuada, sobre los horarios y la duración de las tomas o cómo manejar los primeros días y las semanas de después. También se comenta la higiene de las mamas y las recomendaciones que deben tener en cuenta las madres sobre su propia alimentación. Por último se comentan los problemas que pueden surgir durante la lactancia, separándolos en frecuentes, leves y por supuesto en graves, tratando incluso las (escasas) situaciones en las que podría estar contraindicada la lactancia materna.