Archivo de la categoría: Síntomas comunes

Alopecia, calvicie o pérdida de pelo en niños.

La alopecia, calvicie o pérdida de pelo es un motivo de consulta bastante frecuente en la edad infantil. De hecho, la alopecia o calvicie puede estar presente al nacimiento o bien producirse en algún momento de la infancia (esto es mucho más frecuente).

También puede ser difusa o localizada, siendo esta también la forma más frecuente. En la inmensa mayoría de los casos en edad infantil la presentación va a ser tras el nacimiento y en la forma localizada (en áreas). Las causas más frecuentes son las infecciones por determinadas infecciones superficiales por hongos (los cuadros comúnmente denominados como «tiñas», la denominada alopecia areata y la alopecia traumática. Todos estos procesos se explican a continuación.

Sigue leyendo

Acné en niños y adolescentes.

El acné es un proceso en el que se produce una típica afectación de la piel que genera la aparición de los denominados comedones. Y es que los folículos pilosebáceos (donde nacen los pelos) y las glándulas sebáceas (o grasas) de la piel se pueden afectar por un exceso de producción de grasa cuyo origen suele ser hormonal, motivo por el que típicamente se relaciona la aparición de acné con la pubertad.

El acné se produce cuando estos folículos se obstruyen porque se acumula la grasa y se produce el denominado comedón, que da el típico aspecto de «grano». Suele ayudar a su aparición la presencia de ciertos gérmenes en la piel y además existe un cierto componente hereditario. La presencia de acné ya en la etapa de recién nacido parece que predispone a padecer cuadros más severos en la adolescencia.

Otros factores que influyen en la aparición de acné son el estrés, las variaciones hormonales del ciclo menstrual, los niveles elevados de ciertas hormonas, algunos cosméticos o fármacos como los anticonceptivos. Lo que sí parece es que no existe una relación (al menos directa) entre el consumo de determinados alimentos, como el chocolate, y la aparición de acné.

Sigue leyendo

Sonambulismo, terrrores nocturnos, pesadillas, mioclonias y otros.

Los trastornos del sueño, médicamente denominados parasomnias, son muy frecuentes en la edad pediátrica. Los trastornos más frecuentes son la dificultad para dormirse o los despertares frecuentes durante la noche, que se comentan en otra entrada.

Sin embargo hay más cuadros, que pueden ser motivo de duda o incluso de lógica preocupación para los padres en caso de presentarse. Estos son comportamientos nocturnos en forma de episodios y que suelen relacionarse con una leve inmadurez del sistema nervioso del niño. Los más frecuentes son el sonambulismo, los terrores nocturnos, las pesadillas, los movimientos rítmicos de autoamecimiento, las somniloquias (hablar en sueños) o las mioclonias fisiológicas. En esta entrada se explican en qué consiste cada uno de ellos y cómo deben afrontarse en caso de que sea necesario hacerlo.

Sigue leyendo

Insomnio (el niño que no se duerme).

Los denominados trastornos del sueño son muy frecuentes en la infancia y de hecho pueden verse en niños desde muy pequeños. La mayoría no esconden ningún problema grave y muchos de ellos se pueden solucionar total o parcialmente con una serie de consejos prácticos. Uno de los más habituales es el insomnio o dificultad para dormirse.

El sueño no se produce de manera uniforme: se pueden distinguir dos tipos de fases cuando se da, de forma que en unas se sueña y se mueven los ojos (las denominadas fases REM) y en otras se descansa profundamente, sin tener sueños (denominadas fases No REM). A lo largo de la vida del niño el sueño irá variando en el número de las fases que presenta, su duración y la distribución de las horas de descanso a lo largo del día. Lo normal es que entre las seis semanas y los siete meses de vida vayan desarrollando un patrón de sueño más o menos consolidado que posteriormente podrá seguir variando. El proceso de dormir es un hábito que requiere un aprendizaje.

Sigue leyendo

Trastorno obsesivo compulsivo (obsesiones y compulsiones) en niños.

El trastorno obsesivo compulsivo abarca dos síntomas, las obsesiones y las compulsiones. Las obsesiones son ideas o pensamientos que tiene un niño de forma repetida. Las compulsiones son comportamientos o actos repetitivos. En general ambos son reconocidos como extraños por el propio niño, aunque termina aceptándolos como normales y realizándolos. Eso sí, muchas veces a escondidas.

Las obsesiones y las compulsiones pueden ser un rasgo de la personalidad que puede estar acentuado en algunos niños. Cuando estos actos producen un problema, por ejemplo afectando al ritmo de vida normal de un niño, entonces se habla de un trastorno obsesivo compulsivo. En muchos casos estos comportamientos son adquiridos en el propio seno familiar y en otros existen múltiples antecedentes familiares. Sigue leyendo

Soplo cardíaco inocente en niños.

El hallazgo de un soplo cardíaco inocente en la edad infantil es algo bastante frecuente y que por definición no traduce ninguna patología. Sin embargo para poder catalogar un soplo en el corazón como inocente hay que descartar una serie de procesos, poco frecuentes pero severos, que también pueden generar la presencia de un soplo. Por definición un soplo inocente no esconde ninguna patología.

La edad más frecuente es entre los dos y los seis años, aunque hay una variante que puede aparecer en recién nacidos. Se cree que este soplo se oye debido a las turbulencias que puede producir la sangre en los grandes vasos arteriales. Lo que ocurre en el niño es que al tener una pared torácica menos gruesa que el adulto y una frecuencia cardíaca mayor, es más fácil auscultarlo (es decir, escucharlo usando el fonendoscopio).

Sigue leyendo

Talla baja idiopática o normal (variante de la normalidad) en niños.

打印La talla del niño es un motivo frecuente de preocupación ya que es inevitable compararla a la de otros niños. La talla normalmente se valora en relación a la edad del niño y en función de unos valores que se consideran normales. Se suele decir que existe una talla baja cuando la talla del niño está por debajo del percentil 3 de la tabla para su edad, lo que significaría que sólo un 2-3% de los niños de su edad son más bajos que él. Sin embargo para valorar la talla es necesario valorar también la velocidad de crecimiento, un dato muy importante y que también se ajusta por edad y por unas tablas de referencia. El problema de la velocidad de crecimiento es que necesita mediciones seriadas y separadas como mínimo por varios meses.

Hay innumerables causas que pueden producir una talla baja en un niño. Las causas más frecuentes con diferencia son las denominadas variaciones del crecimiento normal. Dentro de ellas los cuadros más frecuentes son la Talla Baja familiar (en la que los padres son bajos), la Talla Baja Idiopática o el Retraso Constitucional del Crecimiento y del Desarrollo (RCCD). Esta es la causa más frecuente de retraso en la pubertad en los niños. La Talla Baja Idiopática (TBI) también se denomina talla baja variante de la normalidad o talla baja normal, y es el cuadro más frecuente en los casos de talla baja.

Sigue leyendo

Infección de orina o del tracto urinario (ITU) en niños.

La infección de orina (o infección del tracto urinario, también conocida como ITU) es un proceso muy frecuente en pediatría y a lo largo de cualquier edad, tanto en lactantes como en adolescentes. En general son procesos bastante benignos y sin ninguna repercusión, como ocurre en las cistitis, pero el riesgo de que puedan afectar a los uréteres o a los riñones hace que sean motivo de estudios más detallados en determinados casos en los que influye mucho el conjunto del proceso y por supuesto la edad del niño.

Normalmente las ITU suelen estar producidas por bacterias, de las que la más frecuente es el E. coli. Lo habitual es que el mecanismo de contagio sea ascendente, es decir, el germen asciende por la uretra, lo que explica que estas infecciones sean más frecuentes en niñas, ya que tienen una uretra más corta. Son especialmente frecuentes en lactantes por el uso del pañal y en niños en edad preescolar porque tienden a mantener menos higiene en el área genital que los niños mayores, por ejemplo sentándose en el suelo o limpiándose las niñas de forma incorrecta, de atrás hacia adelante, y arrastrando con ello gérmenes desde la zona del ano.

Sigue leyendo

Bajada de azúcar (hipoglucemia) en niños.

La denominada hipoglucemia es un descenso o bajada de las cifras de glucosa en sangre, generalmente se considera así cuando estas cifras se encuentran por debajo de 40 mg/dl, aunque es importante constatar que la repercusión y los síntomas que pueden presentarse variarán mucho en función de la edad del niño y por supuesto de otras muchas circunstancias, como por ejemplo la causa que la produce o la velocidad con que se se da ese descenso.

Son muchas las causas que pueden producir un cuadro de hipoglucemia en la edad infantil, sobre todo en niños con enfermedades como la diabetes insulín dependiente en los que el riesgo de padecerla es constante si no se realiza un buen control de la enfermedad y un ajuste de las dosis de insulina. Los motivos mas frecuentes de hipoglucemia son el bajo aporte de nutrientes, como puede ocurrir en recién nacidos prematuros, que tienen escasas reservas, o en niños desnutridos de forma crónica; también se ve en los casos en los que existe un cuadro de intolerancia al ayuno prolongado, la causa más frecuente en niños.

Sigue leyendo

Colesterol elevado en niños. Hipercolesterolemia. Hiperlipidemia en la infancia.

Las hiperlipidemias en general (aumento de los niveles de los denominados lípidos —o grasas— en sangre) son un grupo de procesos en los que aumenta la presencia en sangre de colesterol, lipoproteínas y triglicéridos, sustancias todas ellas relacionadas con la ingesta y el metabolismo de las grasas. La hipercolesterolemia en sí es el aumento de las cifras de colesterol en sangre, que se miden y valoran siempre en función de la edad del niño.

Las hiperlipidemias en general y la hipercolesterolemia en particular pueden producirse a consecuencia de enfermedades hereditarias como la hipercolesterolemia familiar. Otra de las causas más frecuentes son la obesidad y exceso de ingesta en general, ya que produce una acumulación de grasas en el organismo. El exceso de grasas y de colesterol en sangre también puede producirse por enfermedades en las que se afecta su metabolismo como ciertos procesos renales, enfermedades hormonales ó la anorexia. También pueden verse por el consumo de fármacos que alteran el metabolismo de las grasas como por ejemplo los anticonceptivos o los corticoides.

Sigue leyendo