Archivo de la etiqueta: fiebre

Escarlatina

La escarlatina es una enfermedad bacteriana que se caracteriza por la presencia de fiebre muy elevada y una erupción de la piel muy típica que suele servir de ayuda para hacer el diagnóstico.

Está producida por una bacteria denominada Streptococo grupo A, cuya principal característica es que produce una toxina que eleva mucho la fiebre. En los países desarrollados esta infección cada vez es menos frecuente y si aparece lo hace de forma leve.

Sigue leyendo

Convulsiones febriles en la infancia.

Las convulsiones febriles en la infancia son cuadros de crisis convulsivas que se producen en el contexto de un proceso febril y que tienen unas características muy concretas. Es un cuadro relativamente frecuente dentro de la población infantil normal (hasta un 5% las pueden presentar) y lo habitual es verlas en el rango de edad comprendido entre los seis meses de vida y los cinco años.

Se pueden distinguir dos tipos de convulsiones febriles en función de las características, su origen y su pronóstico. Las más frecuentes son las denominadas típicas ó simples, que se deben diferenciar de las denominadas atípicas ó complejas. Las típicas o simples constituyen la inmensa mayoría de los cuadros que se ven en la edad pediátrica.

Sigue leyendo

La Gripe en niños.

La gripe es una infección de vías respiratorias muy frecuente en pediatría y que suele ser menos diagnosticada de lo que debería ya que es fácil que de confundir con otras muchas infecciones similares. Puede producir gran número de síntomas y a veces incluso presentar complicaciones que pueden ser graves, sobre todo en determinados niños como los que tienen enfermedades de base.

El virus productor de la gripe es el influenza, del que hay tres tipos (A, B y C). El C es el que produce habitualmente los casos más leves. Normalmente se les asocian unos números y nombres a la letra en función del año y del lugar donde se determina la cepa de virus. Suele cursar en forma de epidemias por lo que es muy difícil evitar su contagio.

Sigue leyendo

Sinusitis en niños.

La sinusitis es una enfermedad muy común en la edad infantil que consiste en la inflamación de la mucosa que reviste el interior de los senos paranasales, que son unas oquedades dentro de los huesos del cráneo y de la cara y que están rellenas de moco, que es el que se puede infectar en casos determinados.

Los senos paranasales son ocho, agrupados en cuatro pares, que van apareciendo a diferentes edades: los etmoidales (ubicados entre los ojos) están presentes al nacer; los maxilares (a los lados de la nariz) aparecen sobre los cuatro años, los esfenoidales sobre los cinco años y los últimos son los frontales (sobre las cejas), que se abren sobre los ocho años de edad, aunque no se desarrollan del todo hasta la adolescencia.

Sigue leyendo

Orquitis o inflamación del testículo (escroto agudo) en niños.

El escroto agudo es un cuadro de dolor e inflamación aguda del escroto, que es la envoltura que alberga los testículos en su interior. Puede afectar a uno o ambos lados del escroto y puede estar originado por varias causas. Las más frecuentes en pediatría son la torsión testicular (sobre todo en niños preescolares), la torsión de hidátide (escolares) y los cuadros de orquitis y epididimitis (más frecuentes en adolescentes). Ante un cuadro de escroto agudo se debe acudir siempre a un servicio de urgencias de pediatría en ámbito hospitalario. En este post se trata la orquitis.

La orquitis es la inflamación de uno o de ambos testículos, generalmente producida por una infección. Normalmente es un proceso de origen infeccioso que puede estar producido por varios gérmenes. Entre las causas que pueden favorecer la producción de una orquitis se encuentran las epididimitis, los traumatismos de la zona testicular, las parotiditis u otras infecciones que afectan a otros órganos, aunque estén alejados, como sucede en el caso de las parótidas (glándulas salivares).

Sigue leyendo

Faringitis, amigdalitis y faringoamigdalitis en niños.

La faringitis, la amigdalitis y la faringoamigdalitis son inflamaciones, generalmente por procesos infecciosos leves, de la faringe (la garganta) y las amígdalas (órganos defensivos en forma de pelotas situadas a ambos lados de la garganta y que son fáciles de ver en niños más pequeños). Es uno de los cuadros más frecuentes en pediatría y afecta sobre todo a niños de entre los cuatro años y la adolescencia. Son especialmente frecuentes en los meses de invierno y no es raro que se repitan en el mismo invierno, sobre todo en los niños más pequeños. Su origen habitualmente es infeccioso, y puede estar producida por virus, lo más frecuente sobre todo en preescolares; o bacterias, que son algo menos frecuentes que las virales y suelen dar cuadros con más síntomas, sobre todo en niños en edad escolar.

Sigue leyendo

Enfermedad pie mano boca en niños.

La enfermedad pie mano boca es una infección producida por un virus, es bastante común y genera un cuadro muy característico en el que destacan la fiebre y una erupción cutánea muy localizada en los pies, las manos y la boca. Generalmente está producida por dos virus, el Coxsakie A16 y el Enterovirus 71.

Se transmite por vía respiratoria o bien por vía fecal-oral en el caso del enterovirus, que es un virus que suele afectar al intestino. La enfermedad en sí es bastante contagiosa, por lo que es fácil que cuando se da un caso en un colegio o en una guardería muchos otros niños la padezcan, sin que eso suponga que se esté ante alguna epidemia o que haya que aislar a los niños, al no ser en general una enfermedad grave y que se limita a un proceso que suele durar unos pocos días. Sí hay una serie de medidas que pueden ayudar a su tratamiento y a evitar el contagio.

Sigue leyendo

Infecciones graves (sepsis) en niños.

Las infecciones graves, también llamadas sepsis, son de las enfermedades más temidas de la edad infantil. Una infección grave se caracteriza por su rápida progresión y por las graves consecuencias que puede tener sobre el niño aun diagnosticándola y tratándola a tiempo. Como otras muchas patologías el resultado dependerá de la edad del niño, el germen productor y los síntomas con los que se inicie el cuadro.

Este cuadro se caracteriza por la presencia de un germen en sangre y por una respuesta inadecuada del organismo del niño, que puede presentar una temperatura alta (>38ºC) pero también baja (<36ºC), una frecuencia cardíaca y respiratoria aceleradas e importantes alteraciones de la analítica sanguínea, ya que en primeras fases puede haber una elevada respuesta del sistema inumne (defensivo) pero luego este se puede venir abajo, generando así un enorme riesgo para el niño.

En las primeras fases de gravedad lo que ocurre es que empiezan a fallar órganos. En su grado más extremo falla la circulación y es lo que se denomina «Shock séptico», un cuadro muy grave ya que el niño no es capaz de mantener unas tensiones arteriales adecuadas. Todo esto es lo que se pretende evitar cuando se tratan las infecciones con antibióticos o se dan consejos sobre los signos de alerta en recién nacidos y lactantes.

Sigue leyendo

Petequias en niños con fiebre.

Las petequias son pequeños puntos de color violáceo que aparecen en la piel del niño. Realmente son microhemorragias que pueden aparecer por traumatismos, presión sobre la piel, infecciones virales o bien en el contexto de infecciones bacterianas graves. Por eso siempre se consideran un posible factor de riesgo cuando se asocian petequias y fiebre en niños de cualquier edad.

El problema de la presencia de petequias en un cuadro febril a cualquier edad es que pueden indicar gravedad. Esto es aún más cierto en los casos en los que el niño presenta mal color, tono muscular o sensación de enfermo, y es el motivo por el que se suele indicar que ante un cuadro de fiebre y petequias el niño siempre sea valorado en un servicio de urgencias.

Sigue leyendo

Varicela en niños.

La varicela es una enfermedad infecciosa que da un cuadro muy característico en el que lo que predomina es la llamativa erupción cutánea que se genera y en la que predomina la presencia de vesículas.

Está producida por el Virus Varicela-Zoster (VVZ) y es muy frecuente y contagiosa, aunque rara de ver antes de los seis meses de vida ya que los niños menores de esta edad suelen tener anticuerpos protectores procedentes de la madre. Es más frecuente en invierno y en primavera.

Se contagia a través de secreciones y de las lesiones que produce en la piel (las famosas vesículas). Un niño es contagioso desde un par de días antes de tener lesiones en la piel hasta que todas ellas estén en fase de costra (secas).

Sigue leyendo