La hipervitaminosis D consiste en un exceso de vitamina D en el organismo. La vitamina D es una sustancia necesaria para vivir, que se sintetiza en las células de la piel con la ayuda del sol. Este proceso de síntesis es más lento en las personas morenas y es menos eficaz durante el invierno, al haber menos luz solar. Los lactantes suelen tener sus necesidades cubiertas durante los primeros meses de vida ya que han recibido y almacenado vitamina D durante su vida fetal, procedente de la madre. Sin embargo, aunque las leches artificiales suelen contener suplementos de esta vitamina, la leche de la madre suele ser deficitaria, y por eso la Asociación Española de Pediatría recomienda dar un suplemento extra a los niños que están alimentados de forma exclusiva con lactancia materna. Pero en algunos casos, y sobre todo en niños mayores, es posible que se realice una ingesta excesiva.
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Hipervitaminosis A (ingesta excesiva de vitamina A en niños).
La hipervitaminosis A consiste en un exceso de presencia de vitamina A en el organismo. La vitamina A es un nutriente de los llamados esenciales, es decir, de los que necesitamos ingerir para vivir, y que solo puede ser sintetizada por las plantas, en forma de los denominados carotenos, tan presentes en los tomates o en las zanahorias. También la ingerimos en los cereales y las verduras, con la carne e incluso con los lácteos.
Esta vitamina, al igual que otras muchas, es liposoluble, es decir, se disuelve en grasa, y para que se absorba en el organismo bien debe ir acompañada de una proporción adecuada de proteínas y grasas en la dieta. Sin embargo, y precisamente al ser liposoluble, puede acumularse con facilidad en el organismo, donde existen gran cantidad de grasas que pueden hacer de almacén, en caso de que se ingiera en exceso. Y eso es algo que puede verse como consecuencia de un mal uso de los preparados con suplementos de vitaminas, que en algunas ocasiones se usan de forma inadecuada, dándolos sin necesidad o en una cantidad excesiva, a pesar de las precauciones que se señalan en los prospectos.
Hipertiroidismo y enfermedad de Graves-Basedow en niños.
El hipertiroidismo consiste la presencia de un exceso de hormona tiroidea. Es una enfermedad poco habitual en la edad infantil, aunque existen múltiples causas que pueden producirla. En los recién nacidos puede verse en los casos hereditarios o en los hijos de madres con enfermedad de Graves-Basedow, que pueden recibir anticuerpos procedentes de la madre que estimulan el tiroides. Estos suelen desaparecer espontáneamente aunque deben ser controlados hasta su remisión completa. Y en los niños mayores la causa más frecuente es la enfermedad de Graves-Basedow, aunque otros casos pueden estar producidos por otros procesos.
El hipertiroidismo por enfermedad de Graves-Basedow.
Esta una enfermedad en la que el sistema defensivo del niño produce defensas contra su propio tiroides, demás de frente a otros tejidos como la piel y la órbita del ojo. Es la causa más frecuente de hipertiroidismo en la edad infantil y se suele asociar a otras enfermedades autoinmunes. Tiene un importante componente genético, por lo que es habitual que haya antecedentes familiares de esta enfermedad en los niños que la padecen.
Hemofilia en niños.
Para que se produzca la coagulación de la sangre, necesaria entre otras cosas para tapar heridas y abortar sangrados, son necesarias una serie de sustancias presentes en la sangre, denominados factores. Pues bien, en la hemofilia —una enfermedad que también padecen los niños— hay déficit de uno de estos factores. En la Hemofilia A, la más frecuente, el factor afectado es el factor VIII, y en la Hemofilia B (menos frecuente) el factor IX.
Por qué se produce
La hemofilia es una enfermedad genética ligada al cromosoma X, lo que genera que las mujeres son portadoras, es decir, no padezcan la enfermedad. Pero sí pueden padecerla el 50% de sus hijos (mientras que el 50% de sus hijas serán portadoras). En el caso de un hombre con la enfermedad, sus hijos serán sanos pero el 50% de las hijas serán portadoras. En cualquiera de estos casos suele haber antecedentes conocidos de hemofilia en la familia. Aún con esto existen casos que son mutaciones nuevas en el niño, por lo que no existen antecedentes familiares de hemofilia.
Aumento de tamaño del pecho (o ginecomastia) en adolescentes.
La ginecomastia del adolescente, es decir, el crecimiento del pecho en niños consiste en el aumento de tamaño del pecho en los varones. Es un cuadro relativamente frecuente que ocurre en la mayoría de los niños al inicio del desarrollo de la pubertad, lo que supone un elevado número de consultas, en la mayoría de los casos por dolor que localizan en la zona del pezón o porque el aumento de tamaño del pecho les genera vergüenza a la hora de estar con sus compañeros, especialmente al hacer deporte o al acudir a la playa o piscina. Por eso las consultas suelen producirse sobre todo en épocas de calor, aunque no es raro verlas a lo largo de todo el año, ya que cuando aparece suele preocupar a los adolescentes.
¿Vacunas? Tú decides. Pero infórmate antes.
Sé que existe una corriente antivacunas. Sé que las vacunas no son obligatorias. Y sé que en la última década se ha perdido confianza en nuestra sociedad en general y en nuestro sistema sanitario en particular. Y sé que, como consecuencia de ello, hay quienes optan, debido a esa falta de confianza en nuestra sanidad y nuestro entorno, por no vacunar a sus hijos. Pues bien, las decisiones, y sobre todo las que son tan importantes como esta, han de tomarse con toda la información posible.
Por eso, en este post —que es un extracto de un capítulo de mi libro Los niños no son de Marte— explico de forma desenfadada y cercana, pero científicamente precisa, qué son las vacunas, qué importancia poseen, qué puede suceder si no vacunas a tu hijo, y un aspecto esencial: cuál es su seguridad. Espero que esta información ayude a tomar decisiones sensatas, que de verdad piensen en el bienestar de nuestros hijos.
¿Qué son las vacunas?
Pues es bastante sencillo: unas sustancias que hacen que el organismo de los bebés —especialmente durante los dos primeros años de vida— desarrollen defensas ante infecciones graves. Infecciones que matan. Infecciones que hacen mucho daño. Sí, sé que muchas de estas enfermedades son poco frecuentes en la actualidad, pero esto es así porque se vacuna frente a ellas. Y un niño no vacunado estará expuesto a ellas, aunque se vean menos. Y no hablo de catarros precisamente, sino de poliomielitis, hepatitis, tos ferina, neumonías o meningitis, entre otras.
Esquizofrenia en adolescentes.
La esquizofrenia consiste en un trastorno mental caracterizado por unos síntomas muy característicos y que puede ser muy difícil de diagnosticar y de tratar en edad infantil. Normalmente se ve en adolescentes y los síntomas son muy parecidos a los que puede presentar cualquier adulto.
No se conoce por qué se produce este cuadro, aunque parece que existe un componente hereditario, ya que no es raro que haya antecedentes familiares de esquizofrenia. A veces hay síntomas que simulan una esquizofrenia, como las alucinaciones, que pueden estar relacionados con un proceso de origen orgánico o con una intoxicación, por lo que siempre es importante que ante cualquier comportamiento extraño en un adolescente, se acuda al pediatra.
Aumento del bazo (esplenomegalia) en niños.
La esplenomegalia es el aumento de tamaño del bazo, un órgano relacionado con el sistema inmunológico y que se localiza en la parte izquierda del abdomen, junto al estómago, y que habitualmente no debe ser palpable, aunque a veces puede serlo sin que ello traduzca ningún tipo de problema o patología. Es más fácil palparlo cuanto más pequeño es el niño, de forma que se puede palpar hasta en un tercio de los recién nacidos, sin que suponga ningún problema.
Hay muchas causas que pueden producir un aumento de tamaño del bazo. Las más frecuentes son las infecciosas, sobre todo virus. Menos frecuentes son las anemias, como las beta talasemias. También se puede afectar si hay problemas en el hígado, enfermedades metabólicas o de otros tipos, como las autoinmunes. Mucho menos frecuente es la presencia de tumores.
Diabetes en niños.
La diabetes insulín-dependiente es una enfermedad en la que se produce una falta de la hormona insulina, lo que produce un cuadro complejo y severo que se caracteriza por el aumento de las cifras de glucosa en sangre, por incapacidad para usarla, que requiere tratamiento y control médico de por vida. En el caso de un buen tratamiento y seguimiento el niño puede realizar una vida prácticamente normal. La mayoría de los casos en la edad infantil suelen aparecer entre los siete y los doce años, y aunque es raro en lactantes, se puede ver casi a cualquier edad.
No está del todo claro su origen. Parece que existen una serie de factores genéticos que predisponen a padecerla y cuando el niño entra en contacto con un hipotético desencadenante, como posibles infecciones virales, se produce una destrucción de las células del páncreas que segregan la insulina.
Depresión en niños.
La depresión es un cuadro poco frecuente en la infancia temprana pero puede darse con más facilidad en la adolescencia. Aunque todo el mundo asocia la depresión con tristeza, en realidad son muchos los síntomas que pueden verse, por lo que en muchas ocasiones no es fácil ni siquiera sospecharla. Los síntomas comunes suelen ser la tristeza, la irritabilidad o la pérdida de interés en las actividades habituales del niño, como ir al colegio o jugar con los amigos.
Sin embargo, a veces no son tan evidentes y en niños más pequeños consisten en cambios en el peso por aumento o pérdida del apetito, insomnio o exceso de sueño o cansancio generalizado. En los adolescentes con depresión no es raro ver ideaciones de muerte o de suicidio, sin que ello signifique que vayan a realizarlo.
