Archivo de la categoría: Escolares

Fracaso y retraso escolar en niños.

El fracaso o dificultad escolar es un retraso constatado en el aprendizaje escolar en un niño en el que aparentemente no hay un motivo que lo justifique, de al menos dos años con respecto a sus compañeros. Hay ocasiones en que el niño, aún no teniendo retardo ni fracaso escolar, se esfuerza por debajo de su capacidad intelectual.

Aunque hay muchos niños que tienen un ligero o moderado retraso en el aprendizaje, en muchos de esos casos existen causas que pueden justificar dicha dificultad, como enfermedades de base (algunas de ellas tan comunes como los defectos de la vista) o problemas en el entorno social o familiar que les impiden rendir al mismo nivel que sus compañeros.

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Fracturas en la infancia

Las fracturas son lesiones en las que se altera la continuidad de los huesos. Hay muchos tipos y formas de producción de facturas, que además dependen en gran medida de la edad del niño.

Lo normal es que los lactantes y los niños en edad preescolar no tengan fracturas a pesar de que suelen sufrir a veces traumatismos de cierta consideración. En la edad escolar empieza a aumentar la incidencia, que llega a su máximo alrededor de la pubertad, para bajar de nuevo a partir de ahí. Las zonas que con más frecuencia se fracturan se localizan en los brazos: muñeca, mano y codo.

En este post se explica cómo se pueden producir las fracturas, los síntomas que pueden verse y, sobre todo, los diferentes tipos que existen en función de su gravedad o si son abiertas o cerradas, lo que indicará la rapidez de la atención que pueda necesitar el niño. También se comentan las diferentes posibilidades que existen con respecto al tratamiento, las complicaciones que pueden surgir (algunas de ellas pueden llegar a ser serias, como el síndrome compartimental) y por supuesto qué medidas se pueden tomar para intentar prevenir su aparición.

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Piojos (pediculosis y ladillas) en niños.

Es una infestación frecuente que consiste en una parasitación por un insecto denominado piojo, del que existen tres clases que producen tres cuadros distintos. Es un cuadro relativamente frecuente y que suele producir bastante alarma social al pensar mucha gente (generalmente de forma errónea) que su aparición está relacionada con hábitos de mala higiene.

En este post se explica por qué el hecho de tener piojos no es un indicativo de mala higiene, los diferentes tipos que existen y cuáles son fáciles de ver en edad pediátrica. También se explican los síntomas, las complicaciones que pueden aparecer si no se tratan de forma correcta y, sobre todo, cómo se tratan y cómo se puede intentar prevenir su aparición, sobre todo cuando existen brotes repetidos, en los que es fundamental realizar el tratamiento de todos los niños afectados a la vez, para evitar las reapariciones.

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Celiaquía (intolerancia al gluten) en niños.

La celiaquía es una enfermedad en la que el niño tiene una intolerancia de carácter permanente al gluten, una proteína que se encuentra en cereales como el trigo, centeno, cebada y avena (el maíz y el arroz no contienen gluten) y en la que se produce una afectación de la mucosa intestinal, que es la capa que reviste la cara interior del intestino. Cuando el niño ingiere alimentos con gluten esta capa se afecta de forma que su grosor se reduce y se producen fenómenos de inflamación y daño en el tejido. Esta lesión de la mucosa provoca diferentes síntomas que generalmente se deriva del cuadro de malabsorción de nutrientes que se produce.

En este post se explica por qué parece estar producida esta enfermedad y los síntomas que pueden verse en función de la edad y de la evolución en el tiempo. También se explica cómo se puede hacer el diagnóstico, que no siempre es fácil, y cómo enfocar el tratamiento que, aunque en su base suele ser sencillo, a veces produce sensación de agobio en los padres de niños celíacos, uno de los aspectos que se pretende desmitificar en este post. Dado que de momento es imposible prevenir la celiaquía, sí se advierte de cómo evitar la aparición de los síntomas y de las complicaciones a largo plazo, o cómo sospecharla a tiempo.

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Celos entre hermanos (celotipia) en niños.

Los celos se dan cuando se produce la presencia de una serie de síntomas relacionados generalmente con la aparición de un nuevo hermano, aunque también pueden surgir si otro miembro de la familia cobra mucho protagonismo en un momento dado (por ejemplo por una enfermedad o por un evento social de importancia para la familia, como por ejemplo que comience el colegio o la guardería).

Los síntomas suelen estar encaminados a llamar la atención de los padres, y suelen verse en niños a partir de los dos o tres años. En este post se explican por qué se producen los celos, los principales síntomas y sobre todo, cómo afrontar los episodios de celos cuando se producen. También se dan una serie de consejos sobre cómo prevenirlos cuando se conoce la noticia de que un hermano está en camino.

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Picaduras por insectos comunes en niños.

Las picaduras o lesiones producidas por insectos comunes pueden verse en casi cualquier situación ya que los insectos que con mayor frecuencia producen estas picaduras son los mosquitos, abejas, avispas y otros muy comunes. Se ven con mayor frecuencia en zonas cálidas, en verano y en niños que están jugando al aire libre. Otras veces, como en el caso de los mosquitos o las pulgas, es frecuente que las picaduras se produzcan por la noche y en el ámbito del hogar.

En este post se habla de las picaduras, sus síntomas y el tratamiento. Pero especialmente de las complicaciones, que suelen estar relacionadas con las lesiones producidas por el propio rascado que se hacen los niños. También se dan una serie de consejos sobre cómo prevenirlas, ya que este es un tema recurrente en la consulta y que preocupa a los padres, ya que los niños son especialmente sensibles a estas picaduras.

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Estreñimiento en niños.

El estreñimiento es el retraso ó la dificultad en la defecación que dura más de dos semanas, aunque normalmente los periodos de tiempo a valorar siempre son relativos, dependiendo el considerar un cuadro como estreñimiento también de la consistencia de las heces y de la dificultad para hacer deposición.

En general se considera aceptable que los lactantes con leche materna hagan unas dos deposiciones al día; los que están con leche artificial,  tres a la semana; los niños mayores, al menos dos deposiciones a la semana. Pero para ello es importante que las deposiciones sean de consistencia blanda y que al niño no le suponga esfuerzo la defecación.

En este post se explica por qué se produce el estreñimiento en pediatría y las complicaciones que pueden esperarse de este cuadro que es tan frecuente. Pero sobre todo, se ofrecen consejos adaptados a la edad del niño sobre pautas de alimentación y sobre los tratamientos de primera línea o los estudios que suelen realizarse en la consulta de pediatría, en los casos en los que estos son necesarios.

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Esguinces y traumatismos articulares en niños.

Los esguinces, traumatismos o contusiones articulares son lesiones en las que la articulación en sí no se ve dañada o rota, pero sí estructuras de alrededor. Pueden estar producidos por un traumatismo fuerte o bien porque se fuerza la articulación en exceso, lo que produce un excesivo estiramiento de las estructuras que envuelven a la articulación, como la cápsula o los ligamentos que la rodean.

Estas estructuras pueden dilatarse en exceso e incluso llegar a romperse, pero la articulación en sí no se ve afectada y no hay rotura de los huesos que la forman. Las zonas que se afectan con mayor frecuencia son el tobillo, la rodilla, los dedos de la mano y la columna cervical (estos sobre todo en los accidentes de tráfico).

En este post se explican los síntomas que suelen producir este tipo de lesiones y las hipotéticas complicaciones en caso de no evolucionar bien o que no se cumpla bien el tratamiento pautado (cosa que suele suceder mucho en la edad infantil al ser difícil de respetar el reposo). Se explican las diferentes formas de tratamiento en función de la gravedad del cuadro (vendajes, uso de escayolas u otros tratamientos) y se dan consejos para prevenir su aparición (muy sencillos de llevar a cabo y muy efectivos).

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El niño que no come. Anorexia simple.

La anorexia simple o infantil es la falta de hambre o apetito, y generalmente se produce de forma normal en casi todos los niños a partir de los 15-18 meses de edad. Generalmente se debe a que sus necesidades energéticas se reducen considerablemente con respecto a la etapa anterior, aunque a veces se produce en niños con exceso de grasa porque han tenido un aporte energético excesivo previo. En otras ocasiones se asocia con cuadros de estrés en niños algo mayores. Y en muchos casos se produce de forma selectiva frente a determinados grupos de alimentos, como las frutas o las verduras, normalmente en edad preescolar.

En este post se explican los síntomas que pueden verse y las complicaciones que podría generar este cuadro. También se dan una serie de nociones y consejos sobre cómo afrontarlo, cuando aparece y, sobre todo, cómo prevenirlo, totalmente o al menos en parte, con consejos sobre cómo aumentar la variedad de alimentos y flexibilizar las pautas de alimentación y comida de los niños.

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Los mocos en los niños.

Los denominados «mocos» son una sustancia viscosa producida por las células que cubren la superficie de las mucosas del cuerpo, especialmente la vía aérea. Se componen de agua, azúcares y proteínas, y suelen contener anticuerpos que protegen de infecciones. Cuando ejercen su misión además contienen células muertas, tanto propias del organismo como gérmenes de exterior. Y esos son los que hay que expulsar.

En los niños pequeños pueden ser un problema si no se eliminan con facilidad. Todos los niños tienen mocos y es normal que los tengan, pero suelen suponer un problema que agobia a los padres cuando impiden al niño comer o dormir bien, llegando a pasar noches enteras despiertos por ellos. Sin embargo, es importante recordar que de por sí no son malos, ya que son un mecanismo de defensa y que, como tal, nunca se deben tratar de hacer desaparecer, cosa por otro lado imposible, sino manejar adecuadamente ayudando al niño a que los elimine más fácilmente (cosa que sí es posible conseguir).

En este post se explica por qué se producen los mocos y los síntomas que pueden producir. También se dan consejos relacionados con su manejo (cómo ayudar al niño a eliminarlos) y así evitar infecciones y sacar el máximo provecho a su función.

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