Archivo de la categoría: Adolescentes

Infección de orina o del tracto urinario (ITU) en niños.

La infección de orina (o infección del tracto urinario, también conocida como ITU) es un proceso muy frecuente en pediatría y a lo largo de cualquier edad, tanto en lactantes como en adolescentes. En general son procesos bastante benignos y sin ninguna repercusión, como ocurre en las cistitis, pero el riesgo de que puedan afectar a los uréteres o a los riñones hace que sean motivo de estudios más detallados en determinados casos en los que influye mucho el conjunto del proceso y por supuesto la edad del niño.

Normalmente las ITU suelen estar producidas por bacterias, de las que la más frecuente es el E. coli. Lo habitual es que el mecanismo de contagio sea ascendente, es decir, el germen asciende por la uretra, lo que explica que estas infecciones sean más frecuentes en niñas, ya que tienen una uretra más corta. Son especialmente frecuentes en lactantes por el uso del pañal y en niños en edad preescolar porque tienden a mantener menos higiene en el área genital que los niños mayores, por ejemplo sentándose en el suelo o limpiándose las niñas de forma incorrecta, de atrás hacia adelante, y arrastrando con ello gérmenes desde la zona del ano.

Sigue leyendo

Bajada de azúcar (hipoglucemia) en niños.

La denominada hipoglucemia es un descenso o bajada de las cifras de glucosa en sangre, generalmente se considera así cuando estas cifras se encuentran por debajo de 40 mg/dl, aunque es importante constatar que la repercusión y los síntomas que pueden presentarse variarán mucho en función de la edad del niño y por supuesto de otras muchas circunstancias, como por ejemplo la causa que la produce o la velocidad con que se se da ese descenso.

Son muchas las causas que pueden producir un cuadro de hipoglucemia en la edad infantil, sobre todo en niños con enfermedades como la diabetes insulín dependiente en los que el riesgo de padecerla es constante si no se realiza un buen control de la enfermedad y un ajuste de las dosis de insulina. Los motivos mas frecuentes de hipoglucemia son el bajo aporte de nutrientes, como puede ocurrir en recién nacidos prematuros, que tienen escasas reservas, o en niños desnutridos de forma crónica; también se ve en los casos en los que existe un cuadro de intolerancia al ayuno prolongado, la causa más frecuente en niños.

Sigue leyendo

Hipertensión arterial en la infancia.

Contrariamente a lo que muchas personas piensan, existen cuadros de hipertensión arterial en la infancia. Aunque afortunadamente son poco frecuentes y en general asociados a otras patologías (algunas tan frecuentes como la obesidad) es importante tener en cuenta que este es un proceso que puede presentarse en determinados niños.

La hipertensión arterial (o HTA) es el aumento de las cifras de tensión arterial (TA) por encima de los valores considerados como normales para la edad y el sexo del niño. Es un problema más frecuente de lo que se creía y que puede condicionar la vida futura del niño en los casos en los que no se actúe y estas cifras de tensión arterial elevadas permanezcan así durante años.

Para poder hablar de HTA es necesario haber constatado una elevacion de esta en el menos tres tomas distintas de tensión arterial en buenas condiciones (generalmente tomadas por profesionales sanitarios y tras permanecer el niño unos minutos en reposo, previo a la toma de tensión).

Sigue leyendo

Depresión en la infancia y adolescencia.

La depresión es un cuadro muy poco frecuente en la infancia temprana pero que sí puede alcanzar incidencias relativamente altas conforme se avanza en edad, especialmente en la adolescente. La variabilidad de síntomas es enorme aunque los más llamativos suelen ser la tristeza y la irritabilidad y la pérdida de interés en las actividades habituales del niño, como puede ser ir al colegio o incluso jugar con los amigos.

A veces lo que se producen son síntomas no tan evidentes pero sí muy característicos como cambios en el peso por aumento o pérdida del apetito, insomnio o exceso de sueño o el cansancio generalizado para casi cualquier actividad. A medida que los niños son mayores los síntomas pueden ser más marcados y parecidos a los del adulto. En los adolescentes con depresión no es raro ver ideaciones de muerte o incluso suicidio, que normalmente suelen poner en sobreaviso a los padres de que se está produciendo este cuadro.

Sigue leyendo

Bocio (aumento de la glándula tiroides)

El bocio es el aumento de tamaño del tiroides, que es la glándula que produce la hormona tiroidea y que se encuentra en el cuello. Se puede palpar como una masa en el cuello y es un hallazgo que no es raro en la edad infantil y que no se tiene por qué acompañar de enfermedad ni de cambios en la función del tiroides (ni hipertiroidismo ni hipotiroidismo) aunque por lo general se estudian todas esas posibilidades cuando se aprecia en consulta.

Hay múltiples causas que pueden generar un cuadro de bocio en la edad infantil. Las más frecuentes son el déficit de yodo en la ingesta y el bocio simple (ó idiopático, en el que no se conoce la causa). Otras causas menos frecuentes, son las enfermedades autoinmunes (como la de Graves-Basedow), algunos fármacos (que puede estar tomando el niño o la madre, si esta le da pecho) o la presencia de nódulos. A veces el bocio puede producirse también por procesos infecciosos, malformaciones congénitas o incluso tumores, aunque estas causas son menos frecuentes en la edad infantil. Los casos relacionados con procesos autoinmunes son muy frecuentes y además tienen un importante componente hereditario.

Sigue leyendo

Anemia por falta de hierro (ferropénica) en niños.

Una anemia consiste en un descenso de una sustancia en la sangre llamada hemoglobina. Esta sustancia permite el transporte de oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos, donde lo entrega para que pueda utilizarse.

La causa más frecuente de anemia en la edad infantil se debe a una falta de hierro, caso que recibe el nombre de anemia ferropénica o ferropenia. La anemia por déficit de hierro es la anemia más frecuente en general en la edad infantil. Se puede ver a cualquier edad aunque es más frecuente a partir de los 3-4 meses de vida en adelante, especialmente si se hacen dietas muy poco variadas en edad preescolar o escolar.

Puede tener muchas causas, pero las más frecuentes suelen estar relacionados con un déficit en su ingesta (sobre todo en lactantes, preescolares y escolares) y un mayor gasto debido al crecimiento y a la aparición de las menstruaciones en las niñas (adolescencia). En los adolescentes también es posible que exista un déficit en la ingesta ya que a esa edad suelen comer peor por rebeldía. A veces puede haber pérdidas aumentadas por diversos motivos, como sangrados ocultos, menstruación excesiva en las adolescentes u otros motivos.

Sigue leyendo

Adenopatías o ganglios inflamados en niños.

Las adenopatías son ganglios que están aumentados de tamaño. Los ganglios son unos órganos del sistema defensivo donde las células defensivas se almacenan o realizan diferentes funciones, y se inflaman cuando existen por ejemplo infecciones o heridas. Las adenopatías por lo tanto son relativamente frecuentes en la edad infantil y suelen suponer un motivo frecuente de consulta ya que a veces la inflamación es llamativa. Se suelen detectar como bultos en el cuello, bajo la mandíbula o bien en la región posterior de la cabeza, como por ejemplo en la parte alta de la nuca.

Las adenopatías se pueden producir por múltiples causas. En la mayoría de los casos estas causas son infecciosas y sencillas de tratar, sin embargo en algunos el proceso de fondo puede ser severo, por lo que ante su presencia o ante hallazgos fuera de lo común se debe consultar siempre. Entre las causas más frecuentes se encuentran las infecciones, a mucha distancia del resto de causas. Casi cualquier infección puede producir adenopatías con características que pueden variar mucho en función del germen y del tipo de infección que se produzca. Mucho menos frecuentes son los procesos reumatológicos o inmunes, y mucho menos los relacionados con tumores o neoplasias.

Sigue leyendo

Síncope, lipotimia, mareo o desmayo en niños.

Un síncope o lipotimia (a veces llamado desmayo) es una pérdida de conciencia de forma súbita. Generalmente se acompaña de pérdida de la fuerza, de forma que el niño suele perder la postura y caer al suelo si está incorporado. A veces lo que ocurre es que el niño o adolescente tiene la sensación de que va a perder la conciencia pero no llega a ocurrirle. Este último cuadro se denomina presíncope. Aunque no tienen nada que ver con ellos, pueden ser confundidos con los mareos, pues a veces el niño lo describe de esa forma.

En general está motivado por una falta de riego sanguíneo en la zona cerebral, que suele ser de corta duración. Esta falta de riego puede estar causada por múltiples factores, aunque en la edad infantil (o adolescente) las causas más frecuentes suelen ser las bajadas de tensión o una frecuencia cardíaca algo más lenta de lo habitual. Estas mismas causas son las que motivan los presíncopes.

Sigue leyendo

Petequias en niños con fiebre.

Las petequias son pequeños puntos de color violáceo que aparecen en la piel del niño. Realmente son microhemorragias que pueden aparecer por traumatismos, presión sobre la piel, infecciones virales o bien en el contexto de infecciones bacterianas graves. Por eso siempre se consideran un posible factor de riesgo cuando se asocian petequias y fiebre en niños de cualquier edad.

El problema de la presencia de petequias en un cuadro febril a cualquier edad es que pueden indicar gravedad. Esto es aún más cierto en los casos en los que el niño presenta mal color, tono muscular o sensación de enfermo, y es el motivo por el que se suele indicar que ante un cuadro de fiebre y petequias el niño siempre sea valorado en un servicio de urgencias.

Sigue leyendo

Dislexia en niños.

La dislexia es un trastorno relativamente frecuente en la edad infantil y que debe sospecharse ante todo niño de inteligencia y desarrollo normales que en la escuela empieza a mostrar dificultades para leer.

Se suele definir como el retraso en dos o más años en la lectura o un rendimiento lector muy por debajo del resto de niños de su edad. Es un trastorno del aprendizaje, no un trastorno del lenguaje. A veces existe asociación con otros procesos, como retraso en el habla (que sí es un trastorno del lenguaje) o déficits leves de atención o de memoria. Es muy frecuente en los niños que tienen problemas de aprendizaje y lo característico es que al leer en voz alta al niño le cuesta mucho pronunciar las palabras que está leyendo, aunque las conozca y las entienda. El verdadero problema del niño es que no logra descodificar adecuadamente las palabras que lee.

Sigue leyendo