En la infancia a veces pueden verse comportamientos violentos o determinadas formas de violencia. Y es que la agresividad por ejemplo es un comportamiento normal en los niños entre los dos y los tres años ya que tienen una baja tolerancia a las frustraciones.
La violencia en sí tiene como fin el producir daño, sea del tipo que sea (físico o psíquico) y sobre quien sea (los demás o uno mismo). El mayor problema suele estar en la edad de la adolescencia y sobre todo en los varones, aunque los comportamientos violentos pueden verse a cualquier edad y en ambos sexos.








