Archivo de la categoría: Síntomas comunes

Telarquia (desarrollo de mamas) prematura en niñas.

La telarquia (o desarrollo de mamas) prematura consiste en un desarrollo excesivo de las mamas de forma precoz. Es relativamente frecuente en los recién nacidos, de forma transitoria.

Es un proceso relativamente fácil de ver en niñas menores de tres años y parece se debe a un exceso de sensibilidad del tejido mamario a mínimos niveles de estrógenos.

A veces se observa porque la niña entra en contacto con productos o cremas que contienen estrógenos, que pueden estar usando ella o la madre. A veces estos productos son incluso alimentos. En los recién nacidos se puede ver de forma leve y transitoria por paso de estrógenos de la madre. En estos casos desaparece rápidamente, aunque en general en todos ellos se suele hacer un seguimiento para constatar la correcta evolución. Es obligado que no existan otros síntomas de desarrollo, como presencia de vello en pubis o sangrado vaginal, por ejemplo, para hablar de una telarquia prematura simple.

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Obesidad y sobrepeso

La obesidad y el sobrepeso son dos términos diferentes que  se suelen utilizar por parte de la población de forma indistinta en relación al problema que surge cuando hay un desequilibrio entre la ingesta de calorías y el gasto de estas, generando un acúmulo de grasa en el organismo.

Esto produce complicaciones tanto a corto plazo (exceso de peso, dificultad para la realización de ejercicio, asma) como a largo plazo (problemas cardiovasculares, exceso de colesterol y en general acortamiento de la esperanza de vida). En algunos países desarrollados la obesidad infantil se está convirtiendo en un serio problema y por eso es fundamental actuar desde edades muy tempranas, ya que el mayor problema de un niño obeso es que de adulto lo seguirá siendo en un 85% de los casos. La obesidad en los padres es uno de los factores que más se suele relacionar en los niños con sobrepeso.

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Fiebre

La fiebre consiste en un aumento de temperatura corporal y es uno de los motivos más frecuentes de consulta ya que es un proceso muy habitual sobre todo en los primeros años de vida del niño.

La temperatura se regula en una zona del cerebro, que responde a los cambios de temperatura que se producen en la sangre y en receptores de temperatura de la piel. El organismo responde de múltiples formas a los cambios de temperatura (sudor, redistribución de sangre y líquidos, etc.).

El aumento de temperatura suele estar originado por la presencia en la sangre de unas sustancias denominadas «pirógenos», que en general proceden de los virus, bacterias o toxinas de estos que puedan circular por la sangre del niño. La temperatura del organismo varía a lo largo del día, de forma que a primera hora es cuando se tienen las temperaturas más bajas, mientras que a última hora de la tarde la temperatura media suele estar un grado más alta que por la mañana.

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Tics

Los tics consisten en movimientos rápidos, repentinos y estereotipados, de determinados grupos musculares, normalmente de forma involuntaria y que suelen verse sobre todo en cara y cuello, tronco y manos.

No suelen tener un ritmo claro y pueden producirse en cualquier grupo muscular. Son un motivo de preocupación y de consulta frecuente. Normalmente los tics se suelen controlar si el niño se esfuerza en hacerlo y además no se presentan cuando está dormido o relajad, y son más frecuentes cuando el niño está nervioso o cansado.

Estos aspectos son importantes ya que ayudan a distinguirlos de otros tipos de cuadros que pueden producir contracciones musculares, como por ejemplo ciertos tipos de epilepsia que se le pueden parecer. Otro dato que ayuda es que el niño es plenamente consciente de los tics mientras que en el caso de la epilepsia lo normal es que pierda el conocimiento (aunque sea unos segundos) y luego no recuerde las contracciones.

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Fimosis

La fimosis consiste en un estrechamiento en la parte final del prepucio (el prepucio es la piel que rodea el glande, la parte final del pene del niño), de forma que no es posible retraer éste ya que su orificio final es muy pequeño. Es muy frecuente en la edad infantil, más en niños más pequeños, de forma que está presente de forma natural en casi todos los recién nacidos. Con la edad su incidencia va disminuyendo, de forma que es muy poco frecuente a partir de los 3 años.

La mayoría de los casos son considerados fisiológicos, es decir, normales, y desaparecen antes de los 5 años. Hay casos en los que esta fimosis fisiológica persiste más allá de los 5 años o bien casos en los que se producen fimosis como consecuencia de infecciones o retracciones prepuciales forzadas, que producen inflamación, adherencias y posteriormente fimosis por estrechamiento de la parte final del prepucio.

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Angiomas planos (manchas rojas en la piel) en niños.

Los angiomas planos (ó superficiales) son pequeñas manchas en la piel como las conocidas como «picotazo de la cigüeña» (cuando se localizan en la nuca) ó el «beso del ángel» (en el rostro). Son pequeñas manchas de color rojo claro, muy frecuentes al nacimiento. Son muy frecuentes, y en realidad son tumores benignos producidos como consecuencia de un crecimiento anómalo de determinadas células que componen los vasos sanguíneos.

Los angiomas no suelen sobresalir por encima de la piel. Pueden ser más superficiales (de color rojo más claro) o más profundos (de color más azulado). Son más frecuentes que los hemangiomas, son pequeñas manchas de color rojo claro y pueden verse en el momento del nacimiento del bebé o bien en los primeros meses de vida.

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Balanitis (inflamación del glande) en niños.

La balanitis es una infección del glande, que es la parte final del pene del niño. Generalmente está producida por bacterias, aunque también puede verse originada por hongos.

Hay veces en los que la mera presencia de secreciones en la zona puede hacer sospecharla, aunque estas secreciones realmente no sean producto de una infección.

La balanitis puede producir inflamación de la zona, a veces con picor o molestias. En función de la facilidad para que se expulsen las secreciones (más difícil si hay fimosis) puede haber un acúmulo de secreciones en el surco balano-prepucial. Puede haber un cuadro de fiebre.

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Bocanadas y reflujo gastroesofágico en lactantes y niños.

El reflujo gastroesofágico (RGE) consiste en un cuadro en el que el niño presenta regurgitación (ó paso) del contenido del estómago hacia el esófago sin que él haga ningún tipo de esfuerzo consciente.

Es bastante frecuente en lactantes y de hecho puede ocurrir de forma normal a cualquier edad, cuando se produce el denominado reflujo fisiológico —también llamado, de forma común, bocanadas— que en la mayoría de los casos desaparece sobre el año de vida y que constituye el problema esofágico más frecuente en la edad infantil.

Sin embargo hay unas formas de este cuadro que no se consideran como normales, es el denominado reflujo patológico, en el que se producen un número de episodios elevado y aparición de complicaciones al propio cuadro de reflujo, como alteraciones del esófago, problemas respiratorios o mala ganancia de peso y talla del niño.

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Enuresis (emisión involuntaria de orina o mojar la cama) en niños.

La enuresis consiste en una emisión involuntaria de orina, también llamado de forma común, mojar la cama.

Este cuadro se da en los niños que se orinan de forma involuntaria cuando han superado la edad en que ya no deberían hacerlo. Normalmente a los cinco o seis años ningún niño debería orinar sin darse cuenta, salvo «accidentes» puntuales, generalmente relacionados con nervios o estrés.

La mayoría de los casos son de predominio nocturno. Es un cuadro que no es raro ver en las consultas y que en casi la totalidad de los casos se resuelve con el tiempo. Es importante tener en cuenta que si bien hacia los 28 meses los niños no necesitan pañal de día, no es raro que alcancen los cinco años necesitándolo por las noches.

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Dolor de barriga (dolor abdominal) agudo en niños.

El dolor de barriga de inicio brusco, denominado médicamente dolor abdominal agudo, es un dolor que el niño localiza en la región del abdomen y que podrá explicar con mayor o menor detalle en función de su edad. Es un motivo muy frecuente de consulta y puede ser una auténtica preocupación para los padres en determinados casos.

En la mayoría de los casos las causas de dolor abdominal en pediatría no son graves pero existen casos en los que el niño puede requerir un tratamiento, a veces de forma urgente. El mayor problema para realizar un diagnóstico adecuado de un dolor abdominal en pediatría reside en que cada niño lo percibe y describe de una forma diferente, que además varía con la edad.

Hay dos tipos fundamentales que se separan por la cronología del dolor: los denominados agudos, episodios intensos que llevan una evolución de horas; y los denominados crónicos, que son los que evolucionan a más largo plazo, normalmente en forma de episodios intermitentes que se repiten en el tiempo.

El dolor abdominal agudo es el que se inicia de forma más o menos brusca e intensa y en el momento de ser evaluado por el pediatra lleva horas de evolución. Afortunadamente la inmensa mayoría tienen un origen banal, aunque se estima que un 1-2% de todos los dolores abdominales pueden acabar necesitando cirugía.

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