El trastorno de ingesta compulsiva es un cuadro psicológico, relativamente frecuente en la adolescencia —y sobre todo en los países desarrollados—, que puede llegar a constituir un auténtico problema, en caso de no controlarse a tiempo. De hecho, es un cuadro que posee algunos aspectos en común con la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, con los que se puede entremezclar y superponer.
En el de ingesta compulsiva pura, lo que suele suceder es que existe una educación alimentaria inadecuada, de forma que el adolescente presenta un patrón de comidas alterado. Por eso es frecuente verlo en adolescentes en los que en su familia hay miembros con obesidad y en las que suele encontrarse también este patrón alterado en otros miembros.

El trastorno bipolar consiste en un cuadro en el que se produce un trastorno psiquiátrico, que se caracteriza por episodios de
Los intentos de suicidio en adolescentes suponen un problema, por desgracia creciente, en nuestra sociedad actual. En la edad pediátrica este cuadro se focaliza casi en su totalidad en la edad adolescente aunque, de forma excepcional, es posible verlo en niños menores. El dato más llamativo, y que más suele sorprender a los padres, es que hasta una cuarta parte de los adolescentes pueden llegar a tener alguna idea suicida en algún momento.
El síndrome de Reye es un cuadro que es importante conocer porque no solo puede ser potencialmente grave. También porque posee una serie de características bastante típicas que hacen que potencialmente, se pueda evitar su aparición, al menos en gran medida. Debido a esto, hoy en día es menos frecuente, aunque puede verse, de forma puntual, y especialmente en niños de entre cuatro y doce años.
El Síndrome de Fanconi consiste en una enfermedad renal, poco habitual en niños, pero que puede presentar un cuadro moderado a grave, y en el que predominan los síntomas de raquitismo. Es una enfermedad rara, lo cual hace que, cuando se presenta, sea complicado sospecharla.


