El denominado síndrome del sueño retrasado en adolescentes consiste en un cuadro en el que, de forma normal, los adolescentes retrasan la hora en la que se despiertan por las mañanas.
Se produce porque en todos los adolescentes, de forma fisiológica (es decir, normal) se produce un retraso de la fase normal de sueño y por tanto del despertar diurno. Sin embargo, en algunos casos en los que no se instauran medidas adecuadas, puede constituir un problema ya que les impide llevar un horario normal, que incluso puede prolongarse durante años o, en casos puntuales, durante la vida adulta.

El Síndrome de piernas inquietas consiste en un cuadro en el que el niño nota una sensación de hormigueo en las piernas, por la noche, y que solo calma si las mueve.
¿Se puede garantizar la seguridad de un bebé? ¿Es posible protegerle de todo? ¿Cómo hay que preparar el domicilio? ¿Qué lugares o momentos son los más peligrosos? Todas y muchas más preguntas suelen surgir no ya solo durante el embarazo, sino incluso cuando el niño ya ha nacido y los padres se preparan para afrontar una nueva etapa en la que, por primera vez, son responsables de una persona completamente indefensa. Y es que uno de los temas que más preocupan a los padres es cómo adecuar la seguridad del entorno del recién nacido o del niño en sus primeros meses de vida. Es fácil intuir que es imposible garantizar esta seguridad al cien por cien, pero sí existen una serie de aspectos importantes que deberían ser tenidos en cuenta en cualquier domicilio donde resida un recién nacido.



